¿Por Dónde Comenzamos? (Cuarta Parte)

Cuando miramos y analizamos lo que acontece en nuestro diario vivir concerniente a la familia, juventud, valores y principios, tenemos que volver hacia atrás y estudiar lo que debe ser el matrimonio y lo que dice la sociedad (Tercera Parte).

La identidad de los cónyuges es de vital importancia para una relación matrimonial saludable. El apóstol Pablo dice que los componentes del matrimonio se convertirán en una sola carne (Efesios 5:31). Esto puede compararse con la iglesia primitiva cuando esperaba la promesa del Espíritu Santo, que dice estaban juntos y unánimes (Hechos 2:1), indicando que estaban en el mismo lugar, en la misma armonía y el mismo propósito. No se puede lograr armonía matrimonial si no se está de acuerdo en los proyectos de vida de la pareja. El diálogo y la comunicación los lleva a entenderse, a ponerse de acuerdo, a luchar por lo que quieren, a establecer metas y trabajar juntos para lograrlas. La unidad los lleva a respetarse mutuamente y a darse su lugar. Es entonces cuando son una sola carne, pero esto no puede invalidar el desarrollo y crecimiento individual.

La unidad los llevará a motivarse mutuamente para crecer como individuos que tienen diferentes características, diferentes metas personales, sueños que convertir en realidad y mucho por conquistar. Sabemos que el crecimiento es importante en lo físico, personal, espiritual, mental y emocional.

Cuando dos individuos son iguales, se cancelan y prevalece uno solo. Tomemos por ejemplo la fracción 1/1 es equivalente a 1 porque se cancelan los iguales. Si tomamos 1/2 ya no se pueden cancelar porque son diferentes. Los que contraen matrimonio se convierten en uno pero reconociendo que son dos individuos completamente diferentes.

Siguiendo la enseñanza de Génesis 2:21-25, encontramos que los que se casan están abandonando lo conocido para entrar a un mundo completamente diferente y desconocido. Provenientes de dos familias diferentes, dos diferentes culturas e idiosincracia, y posiblemente, de diferentes congregaciones (hablando de cristianos). Si aplicamos el primer elemento de la unidad y singularidad en el matrimonio, tendremos dos personas que se esforzarán en formar un hogar que no sea una réplica exacta del hogar de sus padres y familia.

Mi madre era una mujer (lo sigue siendo pues aún vive) que cocinaba dos veces en el día y todos los días guisaba habichuelas (frijoles, porotos) para mi padre. Cuando me casé, encontré que mi esposa sólo hacía dos semanas que había aprendido a cocinar y que no hacía habichuelas guisadas. Por lo tanto, me tuve que acostumbrar a la comida de mi esposa y a las habichuelas de lata. ¿Por qué? Porque amaba a mi esposa y no iba a permitir que unas habichuelas guisadas rompieran una relación que apenas comenzaba.

Lo desconocido se convierte en emocionante cuando los cónyuges están dispuestos a formar una relación nueva conociéndose todos los días y en ocasiones, «cediendo los derechos». La forma de manejar las finanzas, los negocios, la crianza de los niños, la congregación a la que asistirán, el trabajo a escoger, y las amistades cercanas, se convertirá en una aventura fascinante.

«Piensa y Acciona»

Nacho

Continuará

¿Por Dónde Comenzamos?

A muchas personas les fascina montar rompecabezas. Unos lo hacen porque les gusta, otros lo hacen para probar su habilidad de concentración y otros quizás, para pasar el tiempo. Lo cierto es que es un juego de habilidad y paciencia ya que requiere componer una figura o una imagen de manera asertada poniendo cada pieza en su lugar correcto. Te pregunto, ¿cuál es la manera correcta de empezar a montar un rompecabezas? ¿Por las esquinas? ¿Por el medio? Bueno, cada cual lo hace de manera diferente.

¿No te parece que la vida en ocasiones parece un rompecabezas en la cual se requiere de una habilidad tremenda para poner cada cosa en su lugar? Cuando colocamos una pieza de la vida en el lugar incorrecto, es muy probable que nos demos cuenta muy tarde y no tengamos la oportunidad de cambiarla por otra. Por la tanto, se requiere que pensemos, analicemos y volvamos a pensar antes de colocar cada pieza en su lugar.

Es muy probable que aprendiste de un familiar o una amistad, la mejor forma de comenzar y terminar un rompecabezas. ¿De quién podemos aprender a montar el rompecabezas de la vida? Mientras lees, estás pensando en quién es esa persona. ¿Tus padres? ¿Un amigo? ¿Tu cónyuge? ¿El pastor? ¿La iglesia? ¿Tú mismo?

Hay un rompecabezas el cual necesitamos aprender a montarlo correctamente, pues al equivocarnos se nos va la vida nuestra y la de otros. Ese rompecabezas es ¡la familia! Nuestro mundo cada día es más complejo; los pensamientos modernos han cambiado la manera de ver a la familia; el gobierno se ha alineado a los poderosos para cambiar las leyes que afectan a la familia. La disfuncionalidad familiar ha venido gestándose desde hace mucho tiempo hasta convertirse en una modernidad aceptada por muchos.

La iglesia tiene un papel muy importante en el desarrollo de la familia. Un hombre y una mujer bien cimentados en la Palabra de Dios, tienen una probabilidad muy alta de tener familias saludables. Sí, es cierto, son los padres los principales responsables en la formación de la familia. ¿Te digo algo importante? ¡Tanto los padres y la iglesia han fallado!

La iglesia debe retomar la iniciativa de revitalizar a las familias de una manera que toque a todos sus miembros y les provea dirección. La enseñanza bíblica que es sostenida y modelada en la casa y que es afirmada por la iglesia, nos dará familias que serán portadoras de una poderosa verdad que no podrá ser refutada ni por la sociedad, ni por la escuela, ni por el gobierno, ni por los propulsores de ideas «modernas» que lo único que han hecho es desbandar a la familia en su totalidad. Hablemos de una revitalización en cuatro áreas muy vitales que pueden ser unos pilares que sostendrán nuestras familias.

¡Piensa y Acciona!

Nacho

CONTINUARÁ…

Tiempo de Provecho

¡Que mucho trabajo y energía has gastado en querer cambiar circunstancias, personas y situaciones y ha sido en vano! Te quiero decir que no estás solo, ya que son muchos más los que atraviesan por esto diariamente.

¿Te imaginas ser un líder que has dado todo y al final veas que tu esfuerzo, a tu parecer, fue en vano? Esa es la historia de un líder llamado Josué quien fue el que sustituyó a Moisés liderando el pueblo de Israel. Los dirigió por espacio de 40 años a través del desierto y en la conquista de Canaán. Al final de sus días, reunió al pueblo para tener un recuento de lo que Dios había hecho durante esos 40 años. Terminando su discurso, le dice al pueblo:

…, elijan ustedes mismos a quiénes van a servir … Por mi parte, mi familia y yo serviremos al Señor.

(Josué 24:15)

¿Cómo es posible que después de tanto tiempo, el pueblo tuviera un dilema de a qué dios adoraría? ¿No les había guiado, cuidado y provisto de todo el Dios de los cielos?

Nos toca a nosotros decidir en quién o en qué utilizaremos nuestras energías y habilidades. Queremos impactar vidas, deseamos hacer la diferencia en la vida de otros, anhelamos ver a otros crecer en todas las áreas de la vida, pero debemos preguntarnos hasta dónde llegamos o por cuánto tiempo seguimos. Dios en su sabiduría infinita puso el sentido del tiempo en la mente de los seres humanos y nos toca a nosotros identificar el momento adecuado de invertir en otros. Cuando lo haces, ese tiempo de provecho rinde frutos alentadores en el futuro.

Hoy puedes hacer un alto en tu caminar diario y hacer un análisis preguntándote en quién o en qué estás invirtiendo. Si el resultado de este análisis es negativo, debes entonces tomar la determinación de detener todo. Posiblemente será cortar una amistad, dejar de invertir, terminar una relación o cambiar estrategias.

Hoy el Señor te hace una invitación a que le pidas sabiduría y discernimiento para que puedas vivir una vida provechosa que impacte a otros pero que también puedas identificar, cuál es el terreno fértil en el cual has de sembrar.

¡Piensa y Acciona!

Nacho

Introducción

Bienvenidos a mi blog «Reflexiones con Nacho» basado en porciones, historias, y relatos bíblicos con el propósito de traer aplicaciones a nuestra vida diaria. ¿Por qué Nacho? Nacho es el apodo con el cual mi familia y amistades me conocen. Es una invitación a comentar y reflexionar en un ambiente de confianza.

Mi deseo es alcanzar vidas para Cristo y motivar a todos aquellos que lean este blog, a tomar la enseñanza bíblica siendo dirigidos por el Espíritu Santo, a pensar y accionar en el mundo que nos ha tocado vivir.

Una vez a la semana estaré subiendo un nuevo blog tomando pasajes tanto del Antiguo Testamento como del Nuevo usando la Nueva Versión Internacional.

¡Piensa y Acciona!