Rompiendo Esquemas-crecimiento cristiano sostenible 3era parte

Comportamientos, Reacciones y Respuestas

Los seres humanos descubren e interactuan con el mundo que les rodea como resultado de una educación inicial en sus primeras experiencias. Desde ahí se comienza a construir sus propias estructuras mentales, que representan y a la vez interpretan el entorno que les rodea. En ocasiones se quiere hacer creer que los comportamientos, reacciones y respuestas a los diferentes escenarios que presenta la vida surgen de un vacío. ¡Nada surge del vacío! Las estructuras mentales que se han ido construyendo durante los años son las responsables de esto. Estos escenarios se producen en la casa, en el trabajo, en la escuela, en la vida cristiana, en el ministerio y en todo lugar donde interactuamos con los demás.

Hay una corriente de pensamientos, emociones y pasiones que están activos en una persona, sin que el consciente se dé cuenta; ejercen una influencia sobre su conducta, y muchas veces, hasta engañan”. Los mecanismos de defensa están presentes en todos los seres humanos y ejercen una influencia marcada sobre el comportamiento humano. Son aquellos mecanismos, principalmente inconscientes que los individuos emplean para defenderse de emociones o pensamientos que producirían ansiedad, sentimientos depresivos o una herida en la auto-estima si llegasen a la consciencia.  

Uno de los grandes ámbitos de la psicología es el estudio de la personalidad. Desde ahí los investigadores de la ciencia del comportamiento utilizan conceptos relativamente abstractos para clasificar y describir los patrones de conducta de las personas. Sin embargo, a la hora de buscar maneras de clasificar y describir el estilo de comportamiento y pensamiento de los seres humanos, no solo se ha hablado sobre la personalidad. Hay otro concepto que a lo largo de la historia, también se ha utilizado para intentar captar las particularidades de cada persona. Este concepto se llama temperamento, el cual intenta dar cuenta de esas inclinaciones y tendencias de cada uno que son más fijas, invariables y difíciles de cambiar.

 El temperamento es la manera básica como un individuo se enfrenta y reacciona ante una situación determinada. Se trata de diferencias innatas y reconocibles desde el momento del nacimiento. Es decir, el temperamento es el estilo conductual o la reactividad emocional que manifiesta un niño cuando interactúa con su ambiente.

Responsabilidad Personal

Siempre puedes crear, buscar y encontrar un rango de opciones para determinar cómo reaccionarás a lo que sucede y cómo jugarás con la suerte que te ha tocado.

Si no se es capaz de identificar los factores que hacen reaccionar ante los diferentes escenarios de la vida. Si se permite que las emociones y sentimientos dicten la respuesta a las situaciones cotidianas, y se permite que el niño interior frustrado se manifieste, entonces se vivirá echándole la culpa a la personas y a las experiencias de vida pasada. 

Cada persona enfrenta circunstancias difíciles en la vida. Dios concede talentos, intelecto y habilidades con las cuales enfrentarlas, y da la opción de cómo responder a estas. Él nos da una tremenda libertad y responsabilidad.

Posiblemente el pensamiento de muchos es que al venir a Jesús y se le acepta como Salvador y Señor, todo cambiara drástica y momentáneamente. Pero al pasar el tiempo llega la desilusión cuando se ve que los mismos comportamientos nos acompañan en la vida cristiana. 

Hay que tomar responsabilidad por las acciones y comportamientos, pero a la vez entender que se es el resultado del pasado. Eres el resultado de una serie de acontecimientos. Algunos de estos acontecimientos tienen que ver con tus acciones y otros tienen que ver con tus padres y/o familiares o con el entorno en el cual te desarrollasté.

Continúa…

«Piensa y Acciona»

Nacho