Bajo Nueva Administración

Armando, iba todos los sábados a la bodega de la esquina a comprar los víveres para la semana siguiente. Él sabía donde estaba cada artículo, conocía a los empleados y al dueño y estaba al tanto de cuándo llegaban los productos frescos. Se sentía cómodo y en familia en esta bodega.

Armando se fue de viaje fuera de la ciudad por un tiempo con su familia y además estuvo un tiempo enfermo. Varias semanas pasaron y nuevamente como acostumbraba fue a la bodega. Esta vez notó que el nombre de la bodega había cambiado; habían algunos empleados nuevos; los artículos habían sido cambiados de lugar y notó que su amigo Daniel–dueño de la tienda– ya no estaba allí. Al preguntar le fue informado que el negocio fue vendido y estaba bajo nueva administración.

¿Te ha pasado a ti? De seguro que has visto el letrero de «Bajo Nueva Administración» en muchos lugares a través del tiempo. Cuando esto sucede lo esperado es ver implementación de cambios, nuevos métodos de mercadeo, nuevos productos y posiblemente nuevos precios.

¿Sabes que todo aquel que ha venido a Jesús para salvación está «Bajo Nueva Administración»? El apóstol Pablo lo expresa de esta manera, «Por lo tanto, si alguno está en Cristo, es una nueva creación. ¡Lo viejo ha pasado, ha llegado ya lo nuevo! (2 Corintios 5:17 NVI). Tenemos una nueva naturaleza, el viejo hombre y mujer han muerto, tenemos la vida de Cristo, ya no hay condenación, tenemos paz con Dios y vemos la vida desde otra perspectiva (Rom.5:1; 8:1).

En otro tiempo teníamos otro dueño que la Biblia lo describe como aquel que dejó el mundo hecho un desierto, arrasaba ciudades y nunca dejó libres a sus presos (Isaías 14:17). Sus nombres son: padre de mentira, dios de este siglo, el engañador, el tentador, príncipe de este mundo, diablo, Satanás y muchos más que describen su oscura personalidad.

El nuevo dueño es descrito como: príncipe de paz, Dios de justicia, Padre eterno, Dios fuerte, Padre de las luces y muchos otros que describen su amor, cuidado y protección para los suyos.

«Pero Dios, que es rico en misericordia, por su gran amor por nosotros, nos dio vida con Cristo, aun cuando estábamos muertos en pecados. ¿Por gracia ustedes han sido salvados!» (Efesios 3:4,5).

Esta Nueva Administración está continuamente haciendo obras maravillosas en nuestras vidas; renueva nuestras fuerzas aun cuando no tenemos ninguna; nos inunda de una paz que se manifiesta en momentos de adversidad. La obra que ha sido comenzada en nuestras vidas por la Nueva Administración seguirá siendo perfeccionada hasta el día de Jesucristo (Filipenses 1:6)

Hay propietarios que al momento de la ciudad querer comprales su propiedad para algún nuevo proyecto, se niegan y se aferran a esa esctructura que por tiempo ha sido su sustento. ¿Qué sucede al tiempo? Todo se ve renovado, PERO esa propiedad se ve fuera de lugar. ¿Qué tal si le permitimos al Nuevo Inversionista llamado Jesús de Nazareth comprar nuestra propiedad y embellecer toda nuestra vida? Sería muy imprudente no ceder nuestra propiedad y terreno a este Nuevo Inversionista.

Estar bajo esta Nueva Administración tiene implicaciones trascendentales y eternas. Al ser transformados a nuevas criaturas entramos en un proceso de cambios que redundan en beneficio no solo personal sino que alcanza a todos los que están a nuestro alrededor. Las malas costumbres comienzan a desaparecer, la perspectiva de la vida cambia, el pensamiento es renovado, el hablar y el caminar son diferentes, el trato hacia los demás es amable y sobretodo, se comienza a vivir y a disfrutar la vida de Cristo.

A través de este escrito te hago una invitación con esta pregunta, ¿por qué no entregas tu propiedad–tu vida–a una Nueva Administración? Cristo Jesús te ofrece el perdón de tus pecados y te garantiza que serás una nueva criatura.

Estoy Bajo Nueva Administración.

«Piensa y Acciona»

Nacho

¿Qué Aprendiste de tu Error?

¿Cuál deporte es tu favorito? ¿Soccer, béisbol, baloncesto, futból americano, hockey, boxeo? Si eres un fanático del deporte conoces acerca de lo que es ser un apasionado por un equipo o un atleta. ¡Cómo se sufre cuando un jugador comete un error y se pierde por causa de ello! Cuando mi equipo pierde, no quiero saber nada de deportes hasta 3 ó 4 días después. Es como un sabor amargo en la boca. Un error por un jugador de un equipo o por un atleta en deportes individuales, puede llevar a la ruina a muchos. Tiene que esperar hasta la próxima temporada o hasta la próxima oportunidad para rectificar el error cometido.

En la vida al igual que el deporte se cometen errores que cuestan lágrimas, dolor y sufrimiento. Lo más doloroso es que en algunos casos no hay una segunda oportunidad.

Cuando pienso en Dios y leo acerca de él en la Biblia, lo veo como un Dios de segundas y hasta terceras oportunidades. Es como si Dios nos da un espacio en nuestras vidas para meditar en nuestras acciones pasadas y también en aquellas palabras que han salido por nuestra boca para que hagamos un análisis sincero y rectifiquemos el error cometido.

En Génesis 17 verso 1, Dios se le revela a Abram cuando tenía nada más y nada menos que ¡99 años! El Señor le dijo: «Yo soy el Dios Todopoderoso. Anda delante de mí y se íntegro». Si no supiéramos las historia de este personaje, no podríamos entender por qué Dios le pide que sea íntegro. Permíteme contarte.

Catorce años antes, Abram junto con su esposa Saraí habían llegado a un acuerdo. Se estaban poniendo viejos y Dios no había cumplido la promesa de darles un hijo. ¡Decidieron entonces darle una ayuda a Dios! Abram se acostaría con Agar, quien era la esclava de Saraí, tendría relaciones sexuales con ella y esperaban que quedara encinta. Así tendrían descendencia y verían las promesas de Dios cumplirse. Pero se les olvidó lo más importante, ¡consultar a Dios!

Los errores más grandes se cometen cuando planeamos y ejecutamos planes de vida olvidándonos que ya Dios diseñó un plan para cada uno. No se puede realizar una construcción sin unos planos pues se olvidarían u omitirían detalles importantes que luego saldrían a la luz y el costo seria mucho más que si hubiéramos prestado atención a los planos.

El salmista expresó lo siguiente: «El Señor dirige los pasos del hombre y lo pone en el camino que a él le agrada; aun cuando caiga, no quedará caído, porque el Señor lo tiene de la mano» (Salmos 37:23-24).

Es muy probable que hoy leyendo este blog digas ya es muy tarde, el mal ya está hecho. Es cierto, que no podemos arreglar 100% los errores cometidos PERO se puede aprender de ellos y no cometerlos en el futuro. Abram y Saraí tuvieron que sufrir por el error cometido pero luego Dios cumplió su promesa dándoles a Isaac.

Dios dirige tus pasos si tu entregas tu voluntad a él. En una ocasión el rey David quiso traer el arca del pacto a Jerusalén pero no siguió las indicaciones y un hombre pagó con su vida. Esto trajo mucha tristeza al corazón de David. Lo intentó una vez más, pero esta vez siguió las indicaciones de Dios y fue un día glorioso en la historia del pueblo y del rey.

Puede ser que necesites buscar a esa persona que ofendiste y pedirle perdón o necesitas devolver lo que tomaste sin permiso. Posiblemente por tus acciones se rompió una relación, pide perdón y aunque no puedas rehacerla, aprende de tus errores para que en la próxima no los repitas. Alguien dijo que quien no aprende de sus errores, los volverá a repetir.

Dios te pide que andes delante de él o sea que tus acciones sean congruentes con Su palabra y también te pide que le sirvas llevando una vida intachable. No permitas que tu pasado empañe tu presente y distorsione tu futuro. Lo más importante que puedes aprender de tus errores, es que no eres autosuficiente. ¡Necesitas depender de Dios!

«Piensa y Acciona»

Nacho