¡Estás en el lugar equivocado! (segunda parte)

Estar en el lugar equivocado desata un caos interno: la mente se desvía, las emociones se desbordan y, aunque físicamente estás presente, mentalmente estás a kilómetros de distancia. La sensación de vacío, soledad, inconformidad y desaliento se intensifica tanto que terminas tomando la decisión de abandonar lo que percibes como el lugar equivocado.

Encontrar sentido en lo que se hace, reflexionar sobre cómo alcanzar los sueños y visión de vida, y evaluar las oportunidades de progreso son elementos clave para obtener una perspectiva clara de lo que se quiere lograr y cómo hacerlo. Sin embargo, este análisis, aunque valioso, a veces puede estar equivocado y generar sentimientos de pertenencia o falta de ella en el lugar donde se encuentra la persona. Es en ese punto donde surge la duda: ¿estás realmente en el lugar correcto para alcanzar el potencial de vida que anhelas?

Este joven, conocido como el hijo pródigo, estaba considerando dejar su hogar en busca de lo que creía ser el lugar correcto. Su visión de vida no coincidía con la de su padre; no quería estar bajo control ni tener que rendir cuentas cada día a su padre. Se sentía como un ave enjaulada, incapaz de volar libremente. Si deseaba alcanzar sus sueños, ilusiones y la libertad que anhelaba, sabía que debía irse, y cuanto antes, mejor.

Quizá sientas que matrimonio no es lo que esperabas, que tu trabajo no cumple con tus expectativas, que tu familia está en crisis, y que tu relación con Dios se ha enfriado. Has llegado a ese punto crítico donde dentro de ti te grita que estás en el lugar equivocado, y la tentación de abandonarlo todo es abrumadora: romper con tu pareja, renunciar al trabajo, alejarte de tu familia y darle la espalda a Dios. Y pensar que, en su momento, creíste que tu pareja era la persona ideal para compartir tu vida, te preparaste con esmero para tener el trabajo de tus sueños, planificaste una familia unida y llena de amor , y dejaste atrás el pecado para acercarte a Dios. Pero ahora todo parece desmoronarse a tu alrededor, y no ves una salida. ¡Qué desesperante es sentir que has llegado al lugar equivocado!

Atrapado en un mundo desconocido, hostil y traumático, el hijo pródigo volvió a sentir que estaba en el lugar equivocado. Lo que antes consideraba como ataduras y control por parte de su padre, ahora lo veía como lo mejor, y la casa de su padre como el lugar correcto. ¡Que infeliz se sentía! ¿Cómo pudo llegar a pensar que estaba en el lugar equivocado? ¿Sabes cuál es realmente el lugar equivocado? Es ese escenario, relación, profesión o visión de vida que te atrapa y te aleja del propósito para el cual Dios te creó.

Continuará…

«Piensa y Acciona»

Nacho