En una ocasión alguien me dijo: «Si tú eres tú porque yo soy yo; si yo soy yo porque tú eres tú. Entonces, ni tú eres tú ni yo soy yo.»
Vivimos en un mundo que tiene crisis de identidad. ¡Nadie sabe quién es! Se necesita la opinión de los muchos para construir una identidad social que satisfaga a todos menos al individuo. Ante tal crisis, las personas se identifican con cualquier cosa; hoy se sienten ser animales; otros alegan estar en el cuerpo equivocado; otros dicen tener diferentes personalidades. Cada día hay más inconformidad y hay más diversidad en un sentido negativo por no saber quiénes en realidad son. Si hay crisis de identidad, el propósito de vida se distorsiona y no se puede cumplir con la encomienda asignada por Dios. La vida deja de tener sentido, nos movemos y actuamos por instinto y no por raciocinio.
Hay personas asumiendo una identidad que no se alinea al propósito De Dios, privándoles de alcanzar su máximo potencial de vida. Hay quienes se parecen a Gedeón cuando fue escogido por Dios para liberar al pueblo. Le dijo a Dios que no estaba apto para asumir tal posición y responsabilidad (Jueces 6:11-16). Contrario esto, el apóstol Pablo cuando escribe a los Gálatas en el capítulo 1 verso 15 dice lo siguiente: «Sin embargo, Dios me había apartado desde el vientre de mi madre y me llamó por su gracia». Él entendió que, desde antes de su nacimiento, Dios tenía una misión para él. Esto lo pudo comprender porque sus ojos y entendimiento espiritual fueron abiertos. Antes estaba convencido de que su misión era combatir el nombre de Jesús y sus seguidores.
Hay quienes son perseguidores, mentirosos, adúlteros, miserables, con baja estima, arrogantes, contenciosos, abusadores, y tantas otras cosas, porque se resignaron ante experiencias y situaciones que los llevaron a aceptar una identidad falsa. Hoy más que nunca vemos una proliferación de personas que no aceptan quiénes son y realizan cambios drásticos en cuanto a comportamiento, sexualidad, personalidad y visión de vida. Tenemos que decir que, si Dios no está presente en la vida de esas personas, los cambios serán superficiales y los llevará al fracaso viviendo vidas infelices.
Al escribir este blog deseo que puedas entender cuál es el propósito de vida asignado por Dios para ti y quién eres en Cristo.
Esto significa que todo el que pertenece a Cristo se ha convertido en una persona nueva. La vida antigua ha pasado; ¡una nueva vida ha comenzado! 2 Corintios 5:17 NTV
Pero ustedes son linaje escogido, real sacerdocio, nación santa, pueblo que pertenece a Dios, para que proclamen las obras maravillosas de aquel que los llamó de las tinieblas a su luz admirable. 1 Pedro 2:9
En el próximo escrito, estaré definiendo lo que es identidad y propósito, concentrándome en lo que es identidad.
«Piensa y Actúa»
Nacho
