Cambio De Identidad (3era Parte)

¡Tú y yo estuvimos siempre en la mente de Dios antes de nuestra gestación! No eres un accidente ni tampoco eres un fracaso. Eres una joya en las manos de Dios (2nda Parte).

Propósito

Cuando hablamos de propósito e identidad en términos bíblicos/cristiana, estamos hablando de aspectos que trascienden el tiempo y el espacio; son eternos, pero a la vez son temporales. ¿Por qué? Porque tu propósito antecede a tu identidad. Si usamos por ejemplo una fábrica de neveras, esta definió con anterioridad la utilidad de su producto aunque este no está hecho. El propósito de nuestra vida está en la manifestación de Cristo en nosotros. Ahora ya no vivo yo, sino que Cristo vive en mi… (Ga.2:20).

Vamos tomando conciencia de quienes somos mientras vamos creciendo y pasamos las diferentes etapas de desarrollo hasta alcanzar la madurez. Ser niño debe ser una experiencia de vida agradable, de disfrute, de alegría, de formación de valores y de una moral buena. Lamentablemente, no siempre es el caso. Hay quienes perdieron su inocencia de la niñez al ser abusados de diferentes maneras a tal grado que su identidad fue distorsionada. Viven con el recuerdo de malas experiencias y algunos no han podido recuperarse y viven dañando a otros.

Aquellos que estudian la conducta, dicen que cambiamos de identidad cada cinco años hasta que llegamos más a menos a los 45 años. Los pensamientos, sueños e ilusiones de la niñez se van convirtiendo en un estilo de vida; las desilusiones, abusos y vacíos, se convierten en una marca para toda la vida. No es hasta que llega un momento en la vida cuando despertamos a la realidad y entendemos de que nuestra vida debe tener sentido y propósito. Cuando entendemos propósito se nos hace más fácil saber quiénes somos y de qué somos capaces. Para algunos, la niñez es una etapa que dura toda la vida porque hoy en día son niños encerrados en cuerpos adultos.

El famoso exbaloncelista Michael Jordan dijo en una ocasión que después de su retiro definitivo de las canchas, se encontraba perdido porque la vida no tenía sentido fuera del baloncesto.

«Cuando yo era niño…» (1 Corintios 13:11). Esto implica no tener conocimiento de quién soy y qué hago aquí. El mundo del niño no solo está en su ambiente, también está en su mente y es muy difícil reconciliar ambos cuando son diferentes.

El pensamiento y la capacidad de razonar en el niño son limitadas. Hoy quiere ser doctor, mañana quiere ser policía y seguirá cambiando hasta llegar a cierto punto en su vida. Su identidad es formada de acuerdo a cómo los demás le traten en cuanto a estima e imagen.

«Cuando llegué a ser adulto…) (1 Corintios 13:11). El ser adulto puede implicar tener la capacidad de tomar decisiones basadas en lo que entendemos lo que nuestra vida será. ¿Qué pasa cuando no se entiende o desconoce el propósito de vida? ¡La vida se nos complica!

Conocer tu propósito te ayuda a evaluar las cosas que son verdaderamente necesarias y cuáles no lo son de lo contrario el tomar decisiones será difícil, no sabras usar el tiempo sabiamente ni tampoco cómo invertir tus recursos. Quien no conoce su propósito vive tomando decisiones basadas en circunstancias, en las presiones del día y en el estado de ánimo del momento. Somos efectivos cuando conocemos nuestro propósito de vida.

Continuará…

«Piensa y Acciona»

Nacho

Cambio De Identidad (2nda Parte)

Si hay crisis de identidad, el propósito de vida se distorsiona y no se puede cumplir con la encomienda asignada por Dios; la vida deja de tener sentido, nos movemos y actuamos por instinto y no por raciocinio (Tomado de la Primera Parte).

En la película Face/Off, John Travolta, hace el papel de un agente del FBI y Nicholas Cage, hace el papel de un terrorista. Después que Cage asesina al hijo de Travolta, es perseguido por este y atrapado, pero queda en muy mal estado con el secreto de que ha ubicado una bomba en un lugar muy concurrido. Travolta toma la decisión de realizarse una operación y cambiar su rostro por el de Cage para poder infiltrarse con los enemigos que saben de la ubicación de la bomba. ¡Asume la identidad de su enemigo! Hay personas asumiendo una identidad que no se alinea al propósito de Dios, privándoles de alcanzar su máximo potencial de vida.

El apóstol Pablo expresa lo siguiente cuando escribió a la iglesia de Corinto: «Por lo tanto, si alguno está en Cristo, es una nueva creación. ¡Lo viejo ha pasado, ha llegado ya lo nuevo! 2 Corintios 5:17 NVI.

Pedro escribe en su primera carta, «Pero ustedes son linaje escogido, real sacerdocio, nación santa, pueblo que pertenece a Dios, para que proclamen las obras maravillosas de aquel que los llamó de las tinieblas a su luz admirable» 1 Pedro 2:9.

Comencemos por definir identidad y propósito: 

¿Qué es identidad? 

  • Es un conjunto de características propias de una persona que permite distinguirlos del resto. Hay tres fuentes que determinan nuestra identidad y estas son: cosmovisión, historia propia y el contexto en el que se vive. 
  • Son los rasgos y características que diferencian a un individuo.  
  • La identidad moldea a las personas, determina sus gustos, necesidades, prioridades y acciones. 

¿Qué es propósito? 

  • Propósitoes laintencióno elánimo por el que se realiza o se deja de realizar una acción. 
  • Es la finalidad, la meta de una acción. Es lo que se quiere alcanzar. 
  • Es lo que mueve a una persona a llevar a cabo cierta acción. 

El libro de Jeremías en su capítulo 1 nos relata acerca de un joven que nació en una familia sacerdotal. En el caso de que fuera descendiente directo de Aarón y sus hijos, recibiría las ofrendas y sacrificios del pueblo; se presentaría en el lugar santo para oficiar el incienso ofrecido a Dios; cambiaría los panes de la mesa de la propiciación. Si no era descendiente de Aarón, entonces era un levita que se encargaba de la música, de la enseñanza, de ser juez en asuntos legales, ayudar en los sacrificios y ofrendas. A los 50 años terminaba su función activa. Él sabía cómo sería su vida en términos de ministrar al pueblo, pero ¡hay un de repente de Dios que interrumpe la vida de este joven! y Dios le dice lo siguiente: “Antes de formarte en el vientre, ya te había elegido (propósito); antes de que nacieras, ya te había apartado; te había nombrado profeta para las naciones (identidad)” (Jeremías 1:5). ¡Tú y yo estuvimos siempre en la mente de Dios antes de nuestra gestación! No eres un accidente ni tampoco eres un fracaso. Eres una joya en las manos de Dios. 

Jacob fue un hombre que mucha parte de su vida la vivió siendo un mentiroso y engañador. ¡Ese era el significado de su nombre! Engañó a su hermano Esaú en dos ocasiones y también engañó a su anciano padre. Cuando salió huyendo por causa del engaño a su hermano, llegó a la casa de su tío donde vivió 20 años y allí fue engañado en múltiples ocasiones. Cuando huía para salvar su vida, Dios le dijo: No te abandonaré hasta cumplir con todo lo que te he prometido. Jacob necesitaba un cambio de identidad y de eso se encargó Dios cuando su nombre fue cambiado a Israel. Ahora tenía una nueva identidad que lo conectaba a su propósito. 

Cuando Samuel llega a la casa de Isaí para ungir al nuevo rey de Israel, ninguno de los 7 hijos mayores tenía el corazón alineado a Dios. El menor quien no era importante para su familia, el que estaba todo el día fuera cuidando ovejas, era el señalado por Dios para ser el nuevo rey de Israel y esto fue lo que hizo el profeta: derramó el aceite sobre la cabeza de David y el Espíritu del Señor vino sobre él para capacitarle en la tarea que Dios le asignaba. ¡Su identidad fue cambiada! 

Dios quiere darte una nueva identidad que te conecte al propósito divino. No te pierdas la tercera parte de esta serie Cambio de Identidad. 

¡Piensa y Acciona!

Nacho

Serie: Cambio de Identidad

En una ocasión alguien me dijo: «Si tú eres tú porque yo soy yo; si yo soy yo porque tú eres tú. Entonces, ni tú eres tú ni yo soy yo.»

Vivimos en un mundo que tiene crisis de identidad. ¡Nadie sabe quién es! Se necesita la opinión de los muchos para construir una identidad social que satisfaga a todos menos al individuo. Ante tal crisis, las personas se identifican con cualquier cosa; hoy se sienten ser animales; otros alegan estar en el cuerpo equivocado; otros dicen tener diferentes personalidades. Cada día hay más inconformidad y hay más diversidad en un sentido negativo por no saber quiénes en realidad son. Si hay crisis de identidad, el propósito de vida se distorsiona y no se puede cumplir con la encomienda asignada por Dios. La vida deja de tener sentido, nos movemos y actuamos por instinto y no por raciocinio.

Hay personas asumiendo una identidad que no se alinea al propósito De Dios, privándoles de alcanzar su máximo potencial de vida. Hay quienes se parecen a Gedeón cuando fue escogido por Dios para liberar al pueblo. Le dijo a Dios que no estaba apto para asumir tal posición y responsabilidad (Jueces 6:11-16). Contrario esto, el apóstol Pablo cuando escribe a los Gálatas en el capítulo 1 verso 15 dice lo siguiente: «Sin embargo, Dios me había apartado desde el vientre de mi madre y me llamó por su gracia». Él entendió que, desde antes de su nacimiento, Dios tenía una misión para él. Esto lo pudo comprender porque sus ojos y entendimiento espiritual fueron abiertos. Antes estaba convencido de que su misión era combatir el nombre de Jesús y sus seguidores.

Hay quienes son perseguidores, mentirosos, adúlteros, miserables, con baja estima, arrogantes, contenciosos, abusadores, y tantas otras cosas, porque se resignaron ante experiencias y situaciones que los llevaron a aceptar una identidad falsa. Hoy más que nunca vemos una proliferación de personas que no aceptan quiénes son y realizan cambios drásticos en cuanto a comportamiento, sexualidad, personalidad y visión de vida. Tenemos que decir que, si Dios no está presente en la vida de esas personas, los cambios serán superficiales y los llevará al fracaso viviendo vidas infelices.

Al escribir este blog deseo que puedas entender cuál es el propósito de vida asignado por Dios para ti y quién eres en Cristo.

Esto significa que todo el que pertenece a Cristo se ha convertido en una persona nueva. La vida antigua ha pasado; ¡una nueva vida ha comenzado! 2 Corintios 5:17 NTV

Pero ustedes son linaje escogido, real sacerdocio, nación santa, pueblo que pertenece a Dios, para que proclamen las obras maravillosas de aquel que los llamó de las tinieblas a su luz admirable. 1 Pedro 2:9

En el próximo escrito, estaré definiendo lo que es identidad y propósito, concentrándome en lo que es identidad.

«Piensa y Actúa»

Nacho

Una Iglesia Firme En Tiempos De Cambios (Última Parte)

¿Cómo puede la iglesia mantenenrse firme ante los cambios que afectan la fe y los principios?

La iglesia establecida por Cristo Jesús ha sido perseguida a través de toda su historia. Primero, por los judíos religiosos, luego por Roma a través de sus emperadores, falsos maestros infiltrados en las diferentes localidades donde la iglesia era establecida, las diferentes líneas de pensamiento y conducta. ¿Cómo la iglesia combatió todo esto? Lo hizo manifestando su unidad, manteniendo el enfoque, y comprometidos con la misión. Es esta fórmula la que la iglesia de hoy necesita seguir usando para mantener el paso firme a través de todos los turbulentos cambios que seguirán levantándose.

Unidad

Cristo en su oración sacerdotal le pidió al Padre que todos aquellos que creyeran en él fueran uno y como resultado, el mundo creería en Jesús como el Hijo de Dios (Juan 17:21,23). El apóstol Pablo le aconsejó a los hermanos de Éfeso a que mantuvieran la unidad del Espíritu (Efesios 4:3). El Espíritu Santo descendió en Pentecostés como resultado de la promesa del Padre y también por la unidad de los allí congregados.

La unidad de la iglesia no es en sentido literal porque la iglesia está regada por todas partes del mundo (las congregaciones locales pueden y deben manifestar la unidad en sentido físico y de propósito), es en el sentido de propósito conscientes del llamado de Dios. Se manifiesta en el cuidado de los unos por los otros, en el interés por el bienestar de todos, en reconocer cuál es el lugar en el cuerpo donde cada uno puede manifestar sus habilidades y talentos otorgados por Dios. La unidad echa fuera el orgullo, la arrogancia, la división y todo aquello que socaba dicha unidad.

Manteniendo el enfoque

Fijemos la mirada en Jesús, el iniciador y perfeccionador de nuestra fe […]

Hebreos 12:2a

El enfoque de la iglesia debe estar en Jesús y en la misión de la Gran Comisión: predicar y hacer discipulos en todas las naciones (Mateo 28:19; Marcos 16:15). Cuando se desató la persecusión contra la iglesia, registrado en el libro de Hechos, los cristianos iban predicando el evangelio por todas partes. Nada los pudo detener pues nunca perdieron su enfoque.

Las líneas de pensamiento y conductas que están en las agendas de la sociedad, del gobierno, y de la escuela pueden ser combatidas en marchas, llegando a las diferentes agencias gubernamentales y de otras manera, pero nada más eficaz que una iglesia enfocada en su misión manteniendo la verdad bíblica. La predicación bíblica, la oración y la enseñanza mantuvieron a la iglesia firme en medio de todos los cambios.

Compromiso

Pablo dijo lo siguiente, «me esforcé en anunciar el evangelio, no donde Cristo ya era conocido…» (Romanos 15:20). La iglesia tiene un compromiso y esto es lo que debe de llenar su agenda: ¡Predicar a Cristo en todo lugar!

Cuando la iglesia predica y enseña el mensaje Cristocéntrico, esa palabra hace cambios extraordinarios en aquellos que le prestan atención y la reciben. El compromiso de la iglesia no da espacio para negociar los principios y valores morales establecidos en la Escritura.

¿Puede la iglesia mantenerse firme en tiempos de cambios? ¡Seguro que sí puede!

“Piensa y Acciona”

Nacho

Una Iglesia Firme En Tiempos De Cambios (Segunda Parte)

«Los valores en la sociedad son cambiantes pues cada generación interpreta los principios, las leyes de conducta, las normas de la moral de acuerdo a su tiempo. La iglesia de Jesucristo ha tenido que combatir con aquellos cambios provocados por la sociedad que intentan borrar todo lo que está relacionado con Dios, su Palabra y su servicio» (Primera Parte). En este escrito te presento algunos de esos cambios, enseñanzas y conductas que a través del tiempo se han levantado y han sido una amenaza para la iglesia.

El gnosticismo, como mencioné en el escrito anterior, afirmaba que la salvación se obtenía a través del conocimiento, pero este, decían los precursores de esta enseñanza, estaba inaccesible para muchos; solo algunos lo lograban alcanzar. Otra enseñanza era que el espíritu era bueno por naturaleza y la materia era muy mala. Esto entonces descartaba a Cristo como Salvador pues él era según los cristianos, Dios encarnado.

El panteísmo es aquel pensamiento o enseñanza que afirma que el mundo y Dios son lo mismo. Dios es humano pero a la vez puede ser animal, planta, estrellas o cualquier fuerza de la naturaleza. El ateísmo niega la existencia de lo divino, pero no tiene evidencia ni convicción para su refutación. El querer mezclar las diferentes creencias y religiones, conocido como el panteísmo, fue introducido por Constantino.

El naturalismo dice que no existe nada fuera del orden de la naturaleza material negando así lo sobrenatural. El reduccionismo dice que toda verdad o realidad puede ser reducida al menor conocimiento y despojada de todo juicio de valor. En pleno siglo 22 vivimos en una era postmoderna donde la línea de pensamiento más fuerte es el relativismo. No hay una verdad absoluta pues todos tienen la verdad. Todo se reduce al subjetivismo, el cual lo defino como los espejuelos que las personas utilizan para ver la vida y darle explicación y sentido a nuestra existencia. Entonces tenemos que todos tienen la verdad y todos tienen la razón. La agenda gay con el impulso del matrimonio del mismo sexo y todas sus definiciones de lo que es el género. La familia moderna, el aborto, la eutanasia y cuántas otras más podrían ser agregadas a esta lista.

La iglesia de Jesucristo entiende que nuestra lucha no es carnal sino espiritual y que nuestro enemigo, Satanás, levantará toda clase de pensamientos, conductas, e ideas en las mentes de todos aquellos que son utilizados como sus instrumentos para propagar toda clase de maldad. No nos extraña que ese ataque es continuo, se moderniza a través de los tiempos y peor aún, algunos denominados creyentes, son arrastrados por toda esta gama de maldad. Daniel, Ananías, Misael y Azarías pudieron mantenerse firmes en la corte del rey aunque esto los alejaría de participar de las mejores comidas del palacio (Daniel 1). José no vendió sus principios ante la oferta de la mujer de Potifar (Génesis 39). Cristo decidió no pecar cumpliendo a cabalidad el plan de redención. La Biblia está llena de ejemplos de hombres y mujeres que decidieron mantenerse firmes ante los cambios aunque esto representaba que fueran la burla del mundo.

En el próximo escrito, te menciono cómo mantenerse firmes ante los cambios que afectan nuestra fe y nuestros principios.

«Piensa y Acciona»

Nacho

Una Iglesia Firme En Tiempos De Cambios (Primera Parte)

No podemos negar que la vida se compone de cambios y que sin estos no aprenderíamos a pasar de una etapa a otra. Hay cambios físicos, mentales, estructurales, espirituales, emocionales, sentimentales y tantos otros. En ocasiones los cambios son abruptos e inesperados y nos toman por sorpresa pues estamos acostumbrados a tener el control de las cosas. Pensamos que somos dueños de nuestras vidas, circunstancias y de nuestro porvenir. Para eso contamos con nuestros recursos, planificaciones y/o nuestras capacidades.

Ante los cambios sólo tenemos dos alternativas, aceptarlos o resistirlos. Aceptarlos significa que intentaremos hacer los ajustes necesarios para seguir adelante; resistirlos nos puede llevar a «nadar contra la corriente» dificultándonos el avance necesario para alcanzar nuestras metas y sueños. Hay un «después» del cual nadie puede librarse y tenemos la opción de detenernos o de continuar.

No siempre resistirse a los cambios es negativo y es la mejor opción cuando se trata de preservar principios y valores.

«Le pido a Dios… que sigan creciendo en conocimiento y entendimiento»

Filipenses 1:9b

Los valores en la sociedad son cambiantes pues cada generación interpreta los principios, las leyes de conducta, las normas de la moral de acuerdo a su tiempo. La iglesia de Jesucristo ha tenido que combatir con aquellos cambios provocados por la sociedad que intentan borrar todo lo que está relacionado con Dios, su Palabra y su servicio.

Las iglesias que fueron establecidas registradas en la Santa Escritura, la Biblia, fueron formadas en ciudades que tenían trasfondos paganos, idolátricos y que promovían conductas inmorales. Las ciudades del Asia Menor promovían cultos a la diosa Diana los cuales tenían una fuerte saturación de lascivia, sexo con sacerdotisas; se promovía el culto al emperador; el gnosticismo era una línea fuerte de pensamiento que decía entre otras cosas que la salvación sólo estaba reservada para aquellos que podían alcanzar el conocimiento. Algunas de estas culturas eran feministas donde la mujer ocupaba un lugar superior al hombre; el culto a los dioses era muy promovido. La lista es más amplia, pero tenemos una idea de qué cosas tuvo que enfrentar la iglesia.

Los apóstoles como Pablo, Juan y Pedro; escritores como Judas, y Santiago combatieron con todo este tipo de prácticas e inmoralidades instruyendo a la iglesia a permanecer en la doctrina enseñada por nuestro Señor Jesucristo. La iglesia no se doblegó ante los constantes cambios promovidos por otras religiones, gobernantes y se mantuvo firme.

Los cambios han continuado a través del tiempo y siempre ha sido un reto para la iglesia enfrentarlos, combatirlos y seguir su marcha proclamando el mensaje de salvación.

En nuestro próximo escrito mencionaremos algunos de esos cambios.

«Piensa y Acciona»

Nacho

Una Fe Completa

El Evangelio de Jesús hay que vivirlo pero también hay que hablarlo; tiene que ser internalizado y también exteriorizado; se vive en la conciencia y se manifiesta en la conducta. No se puede ser hijo de Dios y no hablarle a otros acerca de su amor.

En Enero del 2009 se estrenó la película dominicana “Cristiano de la Secreta”. En esta el comediante Raymond Pozo interpreta el papel de un hombre que ha sido cristiano desde niño, pero al cumplir 30 años, llega a la conclusión de que su religión lo ha limitado de disfrutar los placeres de la vida. Fuera del templo, oculta su fe y se envuelve en una cadena de mentiras que lo conducen a vivir situaciones muchas veces jocosas y otras de profunda reflexión.

El apóstol Pedro nos aconseja lo siguiente: “Estén siempre preparados para responder a todo el que les pida razón de la esperanza que hay en ustedes” (1 Pedro 3:15b).

Las personas defienden sus líneas de pensamiento con argumentos convincentes al que les escucha. Las conductas que muchas personas manifiestan, aunque son contrarias a la vida de fe, lo hacen de tal manera que quien los confronta queda como un ignorante o anticuado. La fe que profesamos como cristianos, necesita ser expuesta a la vista de todos dando ocasión a que nos pregunten cuál es la base de la misma. Esa fe tiene que ser completa manifestándose desde adentro hacia afuera modelándose a través de acciones que glorifiquen a Dios. No es una fe intelectual, es una fe con carne y hueso.

Para poder expresar esa fe convincentemente, tiene que ser acompañada de siete elementos que si son cultivados en nuestras vidas, llevará a otros a querer imitar nuestra fe. Esos elementos son: la virtud, el conocimiento, el dominio propio, la perseverancia, la piedad, la fraternidad y el amor (2 Pedro 1:5-9).

La virtud es aquella capacidad y determinación para definir lo que está bien y lo que está mal. Es una herramienta divina que se convierte en una verdadera base moral para analizar situaciones y personas. Si le añadimos conocimiento, podremos introducir patrones de conducta a nuestras vidas que nos ayudarán a crecer y a madurar. Ese conocimiento proviene de nuestra experiencia con Dios y el estudio de su palabra. Luego se añade dominio propio con el cual controlamos las pasiones, especialmente los apetitos sensuales. Es control sobre uno mismo y va de la mano con la temperancia y la compostura lo cual es rectificar con acciones buenas y positivas. La perseverancia entra en escena ayudándonos a permanecer firmes en el compromiso de ser fiel a Dios a pesar de las tentaciones, la oposición y la adversidad. Se une la piedad lo cual es la suma total del carácter y nos produce un estado de felicidad tanto presente como futuro. Se añade la fraternidad la cual nos une a nuestros hermanos basada en el respeto a la dignidad y el último elemento de nuestra lista, es el amor. Es la entrega desinteresada e incondicional y es producto de la gracia De Dios en nuestras vidas.

Cuando estos elementos están presentes en nuestras vidas, nuestra fe está completa y estaremos siempre preparados para responder a quienes quieren conocer de la esperanza que hay en nosotros.

”Piensa y Acciona”

Nacho

¿Por Dónde Comenzamos? (Última Parte)

Génesis 2: 24 ha sido la base de este escrito compuesto de varias partes las cuales han sido: la singularidad en el matrimonio, el abandono de lo conocido, la igualdad y la independencia. Dios en su infinita sabiduría diseño el matrimonio para que fuera la base de la sociedad.

“El matrimonio es importante socialmente puesto que, como institución, permite el surgimiento de una nueva generación y porque crea una red de apoyo y colaboración entre la pareja que favorecerá su supervivencia, no solo material, sino psicológica y espiritual, ante los desafíos de una época determinada “ (familia.anahuac.mx).

La iglesia tiene una gran responsabilidad delegada en sus líderes de formar mediante una orientación y educación bien intencionada, hombres y mujeres que puedan llegar al matrimonio con una mentalidad clara de lo que este es bíblicamente.

¿Por dónde comenzamos?
Se comienza con un diálogo con la juventud permitiéndoles expresarse libremente en cuanto a su manera de ver el matrimonio, su interpretación del noviazgo y la amistad. Es una conversación de rompimiento de hielo para tener una idea clara y así poder planear hacia dónde debe ir dirigida la orientación. Los niños que van creciendo deben convertirse en el foco principal de esta formación. Los mayorcitos ya van creando en sus mentes ideas y conceptos de acuerdo a lo que van observando de sus mayores.
Esa conversación no sólo debe ir dirigida a los jóvenes y niños, tiene que estar dirigida también a los adultos. Algunos ya están casados, otros posiblemente divorciados y otros solteros. De estos grupos algunos por causa de experiencias dolorosas, tendrán un concepto muy negativo del matrimonio. Deben ser escuchados para saber hacia dónde debe ir dirigida la formación.

No basta con predicaciones bien intencionadas, se necesitan talleres, conferencias, entrevistas, conversaciones individuales y todo recurso que sea beneficioso para esta formación. Lo más difícil será comenzar, pero la perseverancia y la buena planificación te ayudarán en esta valiosa asignación. Job 8:7 dice: «Aunque comenzaste con poco, terminarás con mucho» (NTV). Otra versión dice: Y aunque tu principio haya sido pequeño, tu postrer estado será muy grande (RV60)

Necesitamos una sociedad sólida en principios y valores morales y para lograrlo se requiere de familias bien formadas e iglesias enfocadas en esa formación.

“Piensa y Reflexiona”

Nacho

¿Por Dónde Comenzamos? (Parte 5)

Lo desconocido se convierte en emocionante cuando los cónyuges están dispuestos a forma runa relación nueva conociéndose todos los días y en ocasiones, «cediendo los derechos» (Cuarta Parte).

Ser independientes es algo que, pienso yo, todos los seres humanos deseamos en algún momento de nuestras vidas. El poder depender de nuestros esfuerzos, habilidades, talentos y recursos es una gran satisfacción y quizás una medida para sentirnos completos y realizados. Quienes se casan deben ir a esta nueva relación con la mentalidad de que la formación de este nuevo hogar depende enteramente del Señor y de ellos. Nunca está demás pedir ayuda y dirección, lo que sí no debe suceder es estar pendientes a otros en cuanto a opinión, y ayuda de cualquier clase en todo tiempo.

Génesis 2:24 nos dice, «Por tanto, dejará el hombre a su padre y madre, y se unirá a su mujer…» Una de las dificultades de muchos matrimonios ha sido la conexión indisoluble que hay entre uno de los cónyuges y sus padres. Este acude a sus padres para todos sus asuntos matrimoniales a tal punto que toda decisión, consulta, idea o aprobación, buscan a sus padres en vez de su pareja. Esto lacera la confianza, la unidad, el respeto y en lugar de traer felicidad solo crea malestar.

¿Has escuchado el refrán «el que se casa pa’ su casa? Es un poco viejo pero tiene su lógica. Cuando un hombre y una mujer deciden unir sus vidas en matrimonio deben desconectarse de toda relación y concentrase en cultivar una relación saludable que no sea manchada con el «mama’s boy» o «daddy’s girl»‘. La independencia les permite tomar decisiones sólidas que los llevan a avanzar en la vida. Puede que la decisión tomada no resulte para bien, pero fue tomada por el matrimonio y ellos trabajarán para que la próxima resulte beneficiosa. Decisiones tales como comprar una casa, un carro, mudarse a otra región, cuántos hijos van a tener, qué congregación asistirán y otras. Se puede buscar el consejo de otros, pero la decisión final es antes analizada por el matrimonio sin la presión de unos terceros.

Dios me ha dado la bendición junto a mi esposa de ser padres de tres hermosos hijos. Un varón y dos hembras. Dos de ellos ya están casados, tienen hijos, trabajos, ministerio y mi esposa y yo hemos entendido que ellos ya son independientes de nosotros, con un rumbo diferente al nuestro. No tratamos de imponer u opinar, donde no nos han pedido nuestra opinión. Damos el consejo cuando es necesario y pedido.

La independencia no sólo es desconexión de otros o tomar decisiones juntos sin la influencia de otros. También es saber utilizar adecuadamente los talentos y habilidades de cada individuo en la relación. Aunque son una sola carne, hay que entender que no debe existir restricciones de ninguna índole de uno hacia el otro. No es pensar que no se puede vivir, funcionar o existir sin el otro. Hay relaciones enfermizas y dañinas donde vemos, en ocasiones mujeres, que dicen que sin su esposo no son nada, dando a entender que sin su esposo no pueden funcionar, ni tomar decisiones. También observamos hombres, que no saben tomar decisiones sin su esposa. Se necesita ser independiente emocional para gozar de una vida plena y satisfactoria. Aprende a amarte, a valorarte, y a tener una buena autoestima.

Un matrimonio sano es aquel que entiende estar compuestos por dos personas entregadas el uno al otro de tal manera que se convierten en uno en unidad, pensamiento y propósito, sabiendo que cada cual es un individuo con características extraordinarias.

¡Piensa y Acciona!

Nacho

Continuará…

¿Por Dónde Comenzamos? (Cuarta Parte)

Cuando miramos y analizamos lo que acontece en nuestro diario vivir concerniente a la familia, juventud, valores y principios, tenemos que volver hacia atrás y estudiar lo que debe ser el matrimonio y lo que dice la sociedad (Tercera Parte).

La identidad de los cónyuges es de vital importancia para una relación matrimonial saludable. El apóstol Pablo dice que los componentes del matrimonio se convertirán en una sola carne (Efesios 5:31). Esto puede compararse con la iglesia primitiva cuando esperaba la promesa del Espíritu Santo, que dice estaban juntos y unánimes (Hechos 2:1), indicando que estaban en el mismo lugar, en la misma armonía y el mismo propósito. No se puede lograr armonía matrimonial si no se está de acuerdo en los proyectos de vida de la pareja. El diálogo y la comunicación los lleva a entenderse, a ponerse de acuerdo, a luchar por lo que quieren, a establecer metas y trabajar juntos para lograrlas. La unidad los lleva a respetarse mutuamente y a darse su lugar. Es entonces cuando son una sola carne, pero esto no puede invalidar el desarrollo y crecimiento individual.

La unidad los llevará a motivarse mutuamente para crecer como individuos que tienen diferentes características, diferentes metas personales, sueños que convertir en realidad y mucho por conquistar. Sabemos que el crecimiento es importante en lo físico, personal, espiritual, mental y emocional.

Cuando dos individuos son iguales, se cancelan y prevalece uno solo. Tomemos por ejemplo la fracción 1/1 es equivalente a 1 porque se cancelan los iguales. Si tomamos 1/2 ya no se pueden cancelar porque son diferentes. Los que contraen matrimonio se convierten en uno pero reconociendo que son dos individuos completamente diferentes.

Siguiendo la enseñanza de Génesis 2:21-25, encontramos que los que se casan están abandonando lo conocido para entrar a un mundo completamente diferente y desconocido. Provenientes de dos familias diferentes, dos diferentes culturas e idiosincracia, y posiblemente, de diferentes congregaciones (hablando de cristianos). Si aplicamos el primer elemento de la unidad y singularidad en el matrimonio, tendremos dos personas que se esforzarán en formar un hogar que no sea una réplica exacta del hogar de sus padres y familia.

Mi madre era una mujer (lo sigue siendo pues aún vive) que cocinaba dos veces en el día y todos los días guisaba habichuelas (frijoles, porotos) para mi padre. Cuando me casé, encontré que mi esposa sólo hacía dos semanas que había aprendido a cocinar y que no hacía habichuelas guisadas. Por lo tanto, me tuve que acostumbrar a la comida de mi esposa y a las habichuelas de lata. ¿Por qué? Porque amaba a mi esposa y no iba a permitir que unas habichuelas guisadas rompieran una relación que apenas comenzaba.

Lo desconocido se convierte en emocionante cuando los cónyuges están dispuestos a formar una relación nueva conociéndose todos los días y en ocasiones, «cediendo los derechos». La forma de manejar las finanzas, los negocios, la crianza de los niños, la congregación a la que asistirán, el trabajo a escoger, y las amistades cercanas, se convertirá en una aventura fascinante.

«Piensa y Acciona»

Nacho

Continuará