Conocedores de los Tiempos

Hoy más que nuca es imprescindible que la iglesia del Señor esté atenta a las señales de los tiempos. Nos dice la Biblia que ya estamos en los tiempos del fin, que la venida del Señor está a las puertas y que todavía mucha gente no ha escuchado el evangelio. Como iglesia no podemos cerrar nuestros ojos a esta realidad y simplemente orar «ven Señor Jesús». Nuestro conocimiento del tiempo en el que vivimos nos ayudará a entender cómo debemos conducirnos, hacia dónde debe estar dirigida nuestra atención y cuán cerca está la venida de Cristo.

Esto me lleva a pensar en dos porciones bíblicas que nos arrojan luz al respecto. La primera la encontramos en el primer libro de las Crónicas capítulo 12 versos 23 y 32: «Este es el número de los guerreros diestros para la guerra que se presentaron ante David en Hebrón, para entregarle el reino de Saúl, conforme a la palabra del Señor: […] De Isacar: doscientos jefes y todos sus parientes bajo sus órdenes. Eran hombres expertos en el conocimiento de los tiempos, que sabían lo que Israel tenía que hacer».

La segunda porción está en Romanos 13 verso 11, «Hagan todo esto estando conscientes del tiempo en que vivimos. Ya es hora de que despierten del sueño, pues nuestra salvación está ahora más cerca que cuando inicialmente creímos.

El tiempo es la duración de las cosas sujetas a cambio que determinan las épocas, períodos, horas, días, semanas, etc. El tiempo es el momento que vivimos definido por los acontecimientos que van marcando un camino. Los tiempos son conocidos por las señales que acontecen, por la generación que domina, por la frialdad o apego hacia lo religioso, por la manera que los gobernantes ejercen el poder, y por la manera cómo la iglesia se mueve en el mundo.

La iglesia debe moverse acorde con los tiempos sin perder su esencia, su misión y su doctrina. Su esencia es su naturaleza, lo que es y representa; es lo permanente e invariable. Su misión define lo que es y para qué está en la tierra y su doctrina es la enseñanza registrada en las Escrituras.

La iglesia es el cuerpo de Cristo compuesta por todos los redimidos por el Cordero en todas partes del planeta Tierra siendo sal y luz de esta sociedad dando sabor e iluminación en un mundo desabrido y en oscuridad. Es el ente más poderoso sobre la tierra y así debe moverse.

La misión de esta iglesia es anunciar a Cristo como la única alternativa de salvación. Es encarnarse en el mundo a través del trabajo misionero, el cual se refleja en todas las acciones evangelísticas, sociales e involucramiento en la vida diaria de la gente, solo con el propósito de que conozcan a Cristo. Su misión es ser los ojos, manos, pies, mente y corazón de Dios.

¿En qué tiempo vivimos?

Vivimos en un tiempo donde las filosofías, ideologías, estilos de vida, formas de pensamiento, conductas y cambios sociales nos indican que cada persona vive a su manera y más aún, piensan que están bien. Vivimos en el tiempo del individualismo y la fragmentación; en el tiempo del impacto, muchas ocasiones negativo de las redes sociales. En un tiempo en el cual se ha redefinido el matrimonio y la familia propuesto por una sociedad que no incluye a Dios en su agenda, ni a la iglesia y mucho menos la Biblia.

Como iglesia entendemos que es un tiempo donde más que nunca el evangelio debe ser relevante, o sea, debe aplicarse a las situaciones presentes de las personas, sin perder su esencia. Debemos discernir las oportunidades que tenemos frente a nosotros. Esas oportunidades pueden estar disfrazadas de rechazo, de oposición, de burla, de duda y posiblemente de incomodidad frente al mensaje del evangelio. Sigamos el consejo del apóstol Pablo a Timoteo: …que instes a tiempo y fuera de tiempo; redarguye, reprende, exhorta con toda paciencia y doctrina» 2 Timoteo 4:2

«Piensa y Acciona»

Nacho

El Modelo Perfecto (Conclusión)

Se hace necesaria una revisión de lo que promueve la cultura que puede afectar a ese modelo perfecto y también reafirmar los valores bíblicos/morales que llevarán a ese hombre a dejar un legado digno de imitar.

Cultura

Cultura es un término general que abarca el comportamiento social, las instituciones y las normas que se encuentran en las sociedades humanas, así como el conocimiento, las creencias, las artes, las costumbres, las capacidades y los hábitos de los individuos de estos grupos.

La cultura ha creado construcciones sociales de la institución más importante, la familia. Lo que se conocía anteriormente como una familia disfuncional, ahora es reconocida como la familia moderna. El hombre masculino tiene poca importancia pues no hay necesidad de que este sea un componente importante de la familia. Se ven madres solteras con hijos, padres solteros con hijos, hijos con dos madres o dos padres.

En la cultura es más importante el culto al placer y al ego que servir a Dios pues pone a los seres humanos como dueños absolutos de su conducta sin tener que dar cuenta al Creador. Dentro de este concepto cultural del placer está la desviación sexual falsamente llamada identidad de género la cual no se relaciona con la orientación sexual en la cual hay licencia para ser lo que se quiera ser.

El apóstol Pablo tiene la respuesta a cómo ser ese modelo perfecto en una cultura distanciada de Dios. Se encuentra en Romanos 12:1, 2:

«Por eso, hermanos míos, ya que Dios es tan bueno con ustedes, les ruego que dediquen toda su vida a servirle y a hacer todo lo que a él le agrada. Así es como se le debe adorar. Y no vivan ya como vive todo el mundo. Al contrario, cambien de manera de ser y de pensar. Así podrán saber qué es lo que Dios quiere, es decir, todo lo bueno, agradable y perfecto».

Dedica tu vida a Dios de tal manera que estés muerto a tus deseos, sueños e ilusiones y vivas de acuerdo a sus valores y no a una cultura pagana. Que tu forma de ver, analizar y pensar vaya en la misma línea de la palabra de Dios.

Valores

Los valores son los principios, virtudes o cualidades que caracterizan a una persona. Motivan a las personas de una manera u otra porque forman parte de su sistema de creencias, determinan sus conductas y expresan sus intereses y sentimientos. Definen los pensamientos de los individuos y la manera cómo estos desean vivir y compartir sus experiencias con quienes les rodean. Entre los valores más importantes están aquellos relacionados con el respeto, la tolerancia, la bondad, la solidaridad, la amistad, la honestidad, el amor, la justicia y la libertad.

Cada generación define sus valores de acuerdo con la visión de vida que tengan. Los valores que como modelo perfecto mostramos en nuestro comportamiento nos pueden hacer vulnerables ante los demás, pero no debe detenernos.

Tus valores deben ser moldeados por la palabra de Dios ya que esta es inspirada por Dios y útil para enseñar, para reprender, para corregir y para instruir en justicia, a fin de que el hombre de Dios esté enteramente capacitado para ejercer toda buena obra (2 Timoteo 3:16, 17). El corazón debe ser examinado por Dios porque es él quien escudriña tus pensamientos y te guía por el camino correcto. Tus pensamientos controlan tus emociones, estas se reflejan en tu conducta y así determina la clase de persona que eres.

La compañía Ford determinó seguir con la producción del Pinto en vez de detenerse y hacer los arreglos pertinentes al modelo. Si lo hubieran hecho, ¡posiblemente hubiera sido el carro perfecto! Te pregunto hoy, ¿quieres detenerte y hacer los arreglos adecuadas para que seas el modelo perfecto? Dios quiere hombres que sean ese modelo y que como resultado, puedan avanzar en la misión que él les encomendó.

«Piensa y Acciona»

Nacho

El Modelo Perfecto (2da. parte)

De manera inconsciente, algunos de nosotros seguimos la misma línea de crianza con nuestros hijos, aunque en la mayoría de los casos, no rinde un buen resultado. Debemos entender que el tiempo de provecho que invertimos en nuestras esposas e hijos, nos provee un futuro alentador. La confianza que que le brindamos les ayuda a ser abiertos con nosotros en situaciones de la vida y aunque sus amistades siempre serán influyentes, esa línea que hemos dejado abierta les permite volver sin temor a nosotros.

¿Qué harías o cuál sería tu reacción si descubres que tu hijo o hija tiene material de pornografía en su celular? ¿A quién le corresponde la culpa? Cuando alguno de tus hijos te expresa que no se siente identificado con su sexo biológico; cuando toma la desición de irse de la casa; cuando quiere irse a vivir con su novio o novia; en caso de que seas un hombre cristiano, ¿qué tal cuando decide no regresar a la iglesia? La pluralidad de situaciones a las que te puedes enfrentar, necesitan de una dirección sabia, intencional y un consejo preciso. El resultado que veas en la vida de tus hijos en parte corresponde al no hacer o hacer en tu responsabilidad como padre.

No puedes ser el modelo perfecto, ese padre efectivo si tu vida matrimonial no está en orden. El lugar de respeto que le das a tu esposa, el manejo de tus finanzas en el hogar, los secretos que guardas que no compartes ni con tu esposa que luego pueden perjudicar la santidad no solo del matrimonio sino de tu hogar. ¿Cómo se puede ser ese modelo perfecto para mis hijos y mi esposa?

Existe una correlación entre mi vida de dedicación a Dios y la relación con mi familia. Un varón que se entrega al Señor, 93% de las veces su familia le servirá a Dios. Su vida de oración tiene que ser notada por los suyos; su dedicación a los asuntos espirituales sin descuidar su familia hace que los suyos se consagren al Señor; su generosidad hace que su familia tenga un corazón dispuesto a ayudar a otros.

Como padres no solo debemos preocuparnos en dejar un futuro de bienestar económico-esto es muy importante-, debemos de dejar un legado del cual nuestros hijos y cónyuges se sientan orgullosos y a la vez tengan un ejemplo contundente de creencias, valores y actitudes que pueden seguir siendo transmitidos a las futuras generaciones. Todo padre debe de tener la capacidad moral de decirle a los suyos, «ustedes deberían de imitarme, así como yo imito a Cristo» (1 Corintios 11:1).

En nuestro próximo escrito, miraremos cómo la cultura cambiante a redefinido a ese modelo perfecto y cómo contraatacar y también le daremos una mirada a los valores y principios que un modelo perfecto debe tener.

Continúa….

«Piensa y Acciona»

Nacho

El Modelo Perfecto

Este escrito va dirigido a todos aquellos hombres que desean hacer la diferencia para que sus familias sean prósperas y efectivas.

En la década de los 70′ la compañía Ford estaba perdiendo mercado ante los autos japoneses y decidieron introducir un auto subcompacto que denominó Pinto. No debía pesar más de 2,000 libras, ni costar más de $2,00 de la época.

Un nuevo modelo en términos promedio requería 40 meses de trabajo, el Ford Pinto estuvo «listo» en 25 meses. El Pinto tuvo ventas excelentes en los primeros años, pero también hubieron problemas de diseño que produjeron casos de accidentes con muertes y lesionados graves cuando el auto era chocado de atrás y se prendía en fuego. Ford estaba en conocimiento del problema desde el principio, pero había decidido no corregir la falla, porque los resultados del análisis costo beneficio había dado favorable a pagar los costos de las reclamaciones (colibri.udelar.edu.uy Caso Ford Pinto Carlos Petrella y Carlos Tessore).

El gran pecado del Ford Pinto no fue otro de que la vida de sus pasajeros fuera más barata que la llamada revisión que requería el auto para evitar que su tanque de gasolina se incendiara. Ford había llegado a la conclusión de que solucionar un problema cuyo costo hubiera sido entre $5 y $11 por auto, no había superado el análisis de costo-beneficio de la llamada revisión. Para llegar a esa conclusión, Ford había considerado el costo de una vida en $200,000, incurriendo no solo en un dilema ético escalofriante, el de poner precio a la vida de sus clientes, sino también en errores de cálculo tan evidentes que resultaría inevitable imaginar que no fueran malintencionados. El problema hubiera sido solucionado con una cubierta de goma o una placa para aislar la tornillería del diferencial, lo cual hubiera salvado cientos de vidas.

Resultados: Se registró la mayor llamada a revisión jamás llevada a cabo hasta la fecha, hicieron mucho daño a la reputación de la marca, y fueron cruciales para que prosperaran 117 juicios a los que Ford tuvo que enfrentarse por cientos de fallecidos y heridos. 500 personas murieron a consecuencia (diariomotor.com/noticia/Ford-pinto-historia. David Villareal).

«Abre tus ojos al cambio, pero no dejes ir tus valores» Dali Lama

En toda la historia de la humanidad hasta el momento, los hombres destacados son aquellos que avanzan hacia su destino siendo modelos perfectos.

¿Qué define al varón perfecto?

Toda persona tiene un marco de referencia al que acude cuando es confrontado con las diferentes situaciones que la vida presenta. Nuestras ideas, creencias y valores se encuentran de manera inevitable en un contexto social e histórico, el cual actúa como marco de referencia y resulta muy difícil situarse al margen de este.

Padres

Nuestros padres nos criaron de acuerdo a lo que sus padres le enseñaron y de acuerdo con lo que ellos entendieron era lo correcto para levantar una familia. A través de su comportamiento, disciplina, su relación como pareja matrimonial, manejo de problemas, vida social y tantas otras cosas, fuimos adquiriendo una lista de valores y ética que utilizamos hasta el día presente. Por ejemplo: las responsabilidades de los miembros en la familia ern definidas por el sexo; la disciplina era ejercida en su mayoría por las madres; e; padre trabajaba afuera y la esposa se quedaba haciendo los trabajos caseros y cuidando los hijos y en muchos hogares, el dinero era administrado por el padre.

Esto continúa…No te pierdas la segunda parte

«Piensa y Acciona»

Nacho

Ciudades Transformadas por Una Iglesia que Ora (Ultima Parte)

El apóstol Pablo le advierte a la iglesia de Éfeso, que la lucha del hijo de Dios no es contra otros seres humanos, no es contra enemigos visibles, sino que es una lucha espiritual contra seres espirituales dirigida por nuestro adversario Satanás (Efesios 6:10, 18). Humanamente esto nos pone en desventaja porque para luchar contra alguien necesitamos verle, identificar su posición, saber cuán lejos o cerca puede estar, cuántos son y cuán fuertes son. Esto nos ayuda a desarrollar estrategias de ataque y defensa, nos permite identificar cuáles son las armas que necesitaremos y posiblemente identificaremos si será una lucha larga o corta.

Nuestro adversario es identificado en la Escritura como Satanás, diablo, padre de toda mentira. Éste, tiene a su disposición huestes demoníacas muy bien organizadas para atacar a la humanidad y nublarles su visión espiritual para que la luz del evangelio no les alumbre. Su ataque es continuo, brutal y su única intención es aprisionar a los seres humanos y asegurarse de que nunca se les escaparán (Isaías 14:17).

Hay quienes piensan que el ataque del enemigo es contra aquellos que no han aceptado a Jesús como Señor y Salvador, ¡pero que equivocados están! Otros piensan que serán avisados antes de cualquier ataque y otros creen que pueden decidir quién será su adversario. ¡Esto no es un juego de baloncesto en la cancha del barrio! Esto es una lucha cruel y despiadada. Al recibir a Jesús ya estabas aceptando quién sería tu enemigo.

Por causa de nuestra posición en Cristo, ya tenemos los inmensos recursos espirituales disponibles. Debemos apropiarnos por la fe en el Dios que ha puesto todos los recursos espirituales a nuestra disposición. Nos apropiamos de tales recursos cuando hacemos de la oración una prioridad en nuestras vidas. La gente que ora siendo dirigidos por el Espíritu Santo, entra a una atmósfera sobrenatural donde su visión espiritual es abierta, donde su espíritu recibe el testimonio del Espíritu, donde asuntos ocultos son revelados y donde el corazón es confortado.

¿Qué necesitamos entender? Que los asuntos del reino, los espirituales, tienen prioridad porque repercuten en toda nuestra vida. Cristo dijo en Mateo 6:33 que buscaremos primeramente el reino de Dios y su justicia y todas estas cosas serán añadidas. La prioridad en los asuntos espirituales viene a ser una realidad cuando la oración se convierte más que un estilo de vida, ¡se convierte en nuestra vida!

Las batallas y luchas de los hijos de Dios son de carácter espiritual y por lo tanto no pueden pelearse en un terreno natural y carnal. Nuestra fortaleza proviene de Dios y esto señala la capacidad que tiene Dios para sostenernos en medio de cualquier circunstancia o adversidad que podamos estar atravesando. 2 de Corintios 12:9 nos dice que su poder se perfecciona en nuestras debilidades. Nuestras debilidades son el escenario perfecto para que conozcamos al Dios que nos lleva mucho más allá de nuestras capacidades y expectativas. La Palabra de Dios y la oración abren nuestros ojos a realidades espirituales que nuestros naturalmente no pueden ver ni discernir. No podemos meter nuestras manos en asuntos que solo pueden resolverse a través de la oración.

Dice el apóstol Pablo que nuestro enemigo lanza dardos de fuego a nuestras mentes. Los dardos de fuego eran flechas encendidas que lastimaban en dos formas: quemaban y mataban. La peligrosidad y el bombardeo de pensamientos continuos que ocurren en nuestra mente nos pueden desviar del propósito de Dios. Pensamientos de enojo, de impotencia, desánimo, culpa, incredulidad, temor y deseos carnales los cuales nos desvían, nos paralizan, nos hace sentir indignos del perdón de Dios, y nos pueden desenfocar.

La oración interrumpe e irrumpe las atmósferas espirituales y destruye fortalezas porque nuestras son poderosas en Dios para destruir fortalezas y derribar argumentos que se levantan contra el conocimiento de Dios (2 Corintios 10:3-5).

Hay batallas en las cuales estaremos solos en el cuarto de oración pero no serán perdidas porque la victoria no reside en la cantidad de personas sino en el poder de Dios que interrumpe las actividades de las tinieblas.

Nuestras ciudades serán transformadas cuando la unidad de la iglesia sea una realidad y la oración se convierta en el arma más poderosa de éste ejército.

«Piensa y Acciona»

Nacho

Ciudades Transformadas por Una Iglesia que Ora (Parte 4)

La oración en la vida del hijo de Dios no es una manera de acercarse a Dios porque ya él está presente en su vida. La oración es el vehículo que tenemos para comunicarnos con Dios y presentar nuestras peticiones, expresar nuestra gratitud y es la confesión de nuestro reconocimiento hacia Dios de nuestras insuficiencias y de nuestra necesidad de él.

En el budismo la oración se enfoca en los problemas, aspiraciones o preocupaciones de las personas. En el Islam la oración es el camino de acercarse al Gran Creador y el camino para ascender ante su presencia. Cuando oran tiene que estar limpios tanto ellos como el lugar donde van a orar. Piden perdón por sus pecados, por ellos, deben alejarse de todos aquellos actos y pensamientos que constituyen un obstáculo entre el siervo y el Creador. Oran cinco veces en el día: antes del amanecer, al mediodía, en la tarde, al ocaso y por la noche. La oración principal es en lengua árabe y concluye de esta manera :Assalamu alaikum wa Rahnatullah (Que la paz y las bendiciones de Dios sean contigo). En la Nueva Era la oración es una meditación donde su único propósito es alcanzar estados de conciencia donde el individuo se convenza de que es dios.

El apóstol Juan escribe lo siguiente: Esta es la confianza que tenemos al acercarnos a Dios: que, si pedimos conforme a su voluntad, él nos oye. Y, si sabemos que Dios oye todas nuestras oraciones, podemos estar seguros de que ya tenemos lo que hemos pedido (1 Juan 5:14, 15). La versión Nacho lo dice de esta manera, «La confianza que tengo en Dios está basada en que conozco su voluntad por lo tanto, todo lo que pido me es concedido porque está de acuerdo a su voluntad».

Confianza es esperanza y seguridad firme que una persona tiene en que algo suceda, sea o funcione de una forma determinada, o en que otra persona actúe como ella desea. La confianza es parte vital de la vida del ser humano pues le permite vivir con libertad sabiendo que obtendrá siempre los resultados esperados. El problema más grande contra la confianza es el abuso de persona a persona; cuando hay traición por intereses personales.

Son muchos los escenarios de la vida donde mostramos confianza y no siempre obtenemos los resultados esperados. Por ejemplo: se vota por determinado partido político o candidato porque entendemos que es el mejor para el bienestar del país; escogemos amigos porque vemos cualidades valiosas a nuestro parecer.

El testimonio a través de toda la Biblia con respecto a la confianza que hombres y mujeres depositaron en Dios es abrumador. Daniel confió en Dios y fue librado de la boca de los leones; los tres jóvenes hebreos fueron librados del horno de fuego. Podemos entonces tener confianza en Dios al momento de orar porque el testimonio de la Biblia es contundente. La confianza al momento de orar no está basada en ese testimonio, ¡está basada en el conocimiento de su voluntad!

Otro elemento que consideramos en cuanto a la oración es el conocimiento de lo que Dios quiere en nuestra oración para que esta sea de su agrado y reciba contestación. ¡Tenemos que conocer Su Palabra! Es así que conocemos la voluntad de Dios.

La voluntad de Dios es agradable, perfecta y para conocerla tiene que ocurrir una transformación por medio de la renovación del entendimiento (Rom.12:2); la voluntad de Dios es nuestra santificación (1 Tes. 4:3-8); la voluntad de Dios es que todos los hombres sean salvos (1 Tim.2:3,4).

El evangelista R. A. Torrey dijo: El diablo tiembla cuando ve a un hombre o una mujer que realmente cree en la oración, que sabe orar y que realmente ora, y, sobre todo, cuando ve a una iglesia postrada ante Dios, pues sabe que sus días en esa comunidad están contados.

La contestación será recibida siempre porque lo hacemos conociendo su voluntad. Cristo le dijo a sus discípulos que todo aquello que pidieran en oración creyendo sería concedido (Mateo 21:22).

Confianza, Conocimiento y Contestación

¡Piensa y Acciona!

Nacho

Ciudades Transformadas por Una Iglesia que Ora (Parte 3)

El profeta Jeremías inspirado por el Espíritu Santo aconseja al pueblo de la siguiente manera: Además, busquen el bienestar de la ciudad donde los he deportado, y pidan al Señor por ella, porque el bienestar de ustedes depende del bienestar de la ciudad (Jeremías 29:7).

La iglesia del Señor la cual está formada por seres humanos en todas partes del mundo está visiblemente establecida en pueblos, ciudades, aldeas y naciones. Desde allí, ésta evangeliza su entorno y afecta lo que está a su alrededor. Las congregaciones en su mayoría se reúnen en un edificio sea rentado o una propiedad de la congregación. No importa cuál sea el caso, cada congregación es afectada por reglas, leyes y ordenanzas del gobierno local, estatal y federal. Algunas de estas ordenanzas y leyes van en contra de la doctrina de la iglesia y cuando esto sucede, la congregación tiene que tomar una postura firme que se basa en sus creencias bíblicas. Esta postura tiene que ser bíblica, relevante (importancia y significado) y pertinente (que se relaciona).

En el tiempo de la pandemia, años 2020-2021 la iglesia fue muy afectada por órdenes ejecutivas que además de restringir asistencias a muchos lugares públicos también incluyó a la iglesia. Hubieron pastores que decidieron desobedecer esa órdenes ejecutivas. Menciono dos en este escrito: John McArthur, pastor de Grace Community Church, no se sometió a la orden ejecutiva del estado de California. Esto le trajo problemas con respecto a un estacionamiento que la iglesia rentaba a la ciudad. Otro pastor llamado Rodney Howard-Browne fue arrestado en Florida por mantener el templo abierto para reuniones.

No solo las disposiciones en cuanto a la pandemia, años anteriores, específicamente a favor de la comunidad LGBTT+, algunos pastores fueron llevados presos, a otros se les comenzó a pedir los bosquejos de sus sermones con el propósito de ver si tenían algún material «ofensivo» para dicha comunidad. La legalización de la marihuana médica y recreacional, el aborto, el matrimonio del mismo sexo, la proliferación de tanta promiscuidad y otras cosas han querido detener el avance de la iglesia del Señor.

No nos sorprendamos, ¡esto no es nuevo! La iglesia naciente narrada en el libro de Hechos tuvo problemas con las autoridades religiosas por causa del contenido del mensaje, especialmente porque se basaba en la persona de Jesús. Los discípulos tuvieron que expresarles a las autoridades en manera firme y desafiante que era mejor obedecer a Dios antes que a los hombres.

Podríamos pensar al escuchar este tema de ciudades transformadas por una iglesia que ora, que si la iglesia ora, toda la ciudad vendrá arrepentida a los pies de Jesús. Nuestro mensaje como iglesia es para que esto suceda, pero vemos la arrogancia, insensatez y rebeldía que no se doblegan ante tal mensaje.

Entonces, tenemos que entender que una iglesia que ora en el Espíritu, que sus integrantes mantienen un corazón limpio, que su mente ha sido transformada y que cuando oran lo hace con la confianza de que Dios contestará porque piden de acuerdo a la voluntad de Dios, es una iglesia que las puertas del infierno no la podrán detener. Sus integrantes tienen la paz de Dios reinando en sus corazones y esa paz sobrepasa a todo entendimiento.

La ciudad será transformada cuando sus habitantes sepan que la iglesia no negocia sus valores; que no importando cuáles sean sus necesidades, la iglesia estará siempre lista, disponible y ansiosa en ayudarles. La ciudad tiene que saber que las congregaciones locales oran; que la oración es su vida; que promueve una cultura de oración porque sabe que la oración hecha a Dios tiene resultados extraordinarios.

Cuando la iglesia ora por la paz de la ciudad, Dios comienza a preparar los corazones de la gente, los hace sensibles a la voz del Espíritu Santo y cuando se le predica el mensaje de Jesús, sus corazones se compungen y son impulsados a recibir a Jesús en sus vidas.

Oremos por la paz de nuestras ciudades.

«Piensa y Acciona»

Nacho

Serie: Ciudades Transformadas por Una Iglesia que Ora (Parte 2)

Si el Señor es quien habita en nuestro corazón a través de su Espíritu Santo, entonces la prioridad en nuestra vida será vivir una vida de oración. Hay un llamado constante en el Nuevo Testamento tocante a la oración y es: orando en todo tiempo, velando en todo tiempo orando, perseverar en la oración, orad sin cesar, rueguen al Señor de la mies para que envíe obreros a su mies. Entonces, ¿qué ha pasado con la oración en nuestro templo (usted, yo como templo del Espíritu Santo)?

Venimos a nuestro lugar de reunión donde nos congregamos como iglesia del Señor, sin ninguna clase de expectación; es como si asistiéramos a un parque, cine o tienda por departamento. En ocasiones tratamos las cosas sagradas como si fueran mundanales y nuestro tiempo es perdido en actividades sociales que aunque no está mal, su importancia está por encima de nuestros compromisos espirituales.

En ocasiones nos parecemos al pueblo de Israel cuando le reclamaba al Señor por qué no contestaba sus oraciones (Isaías 58). Reclamamos que no recibimos recompensa, bendición o beneficios de Dios cuando hemos «dedicado» nuestros esfuerzos y talentos para Dios. Más Dios nos está reclamando de que hemos convertido su casa, nuestro templo en cueva de ladrones.

¿Qué es una cueva de ladrones? Es el lugar donde los ladrones se esconden y aseguran luego de haber cometido fechorías, robos y asaltos. Allí se garantiza su seguridad . Mientras no sean encontrados, desde allí siguen cometiendo toda clase de actos ilícitos.

¿Qué encontrará el Señor en nuestra casa de oración la cual se ha convertido en cueva de ladrones? En algunos encontrará una actitud de libertinaje; ese abuso de la libertad dada en que la persona no asume las consecuencias de sus propios actos. Un desenfreno en las obras o en las palabras. En otros, se encontrará mundanalidad lo cual es la actitud de vida que se opone al reino de Dios y se traduce en una manera de pensar y de actuar caracterizada por la desobediencia a la voluntad de Dios. Un amor indebido por el dinero, el placer, el poder u otros valores de este mundo. La iglesia está en el mundo, pero el mundo no debe de estar en la iglesia.

Esa casa de oración tiene que ser limpiada de toda contaminación y lo de Dios manifestarse en ella porque de así no pasar, nuestras ciudades no serán transformadas. Para volver a ser casa de oración, casa de Dios, tiene que suceder lo que el Señor le dijo al rey Salomón mientras dedicaba el templo: «si mi pueblo, que lleva mi nombre, se humilla y ora, y me busca y abandona su mala conducta, yo lo escucharé desde el cielo, perdonaré su pecado y restauraré su tierra» (2 Crónicas 7:14).

¡Esta serie continúa!

«Piensa y Acciona»

Nacho

Serie: Ciudades Transformadas Por Una Iglesia Que Ora

El profeta Isaías le dijo al pueblo: los llevaré a mi santo monte; ¡los llenaré de alegría en mi casa de oración! Aceptaré los holocaustos y sacrificios que ofrezcan sobre mi altar, porque mi casa será llamada casa de oración para todos los pueblos (56:7). Siglos después, Cristo dijo: Mi casa será llamada casa de oración; pero ustedes la están convirtiendo en «cueva de ladrones».

El Dios de los cielos y la tierra, está haciendo un reclamo desde los cielos hacia su pueblo, hacia su iglesia. Es un reclamo muy serio y muy desafiante para este tiempo en el que vivimos. Es el mismo que le hizo a los religiosos y vendedores en el templo: ¿Por qué han convertido mi casa en una de ladrones cuando esta es mi casa de oración? Esa fue la expresión de Cristo al entrar al templo y ver mesas de cambistas, animales y toda clase de desorden. Su enojo fue tan extremo que desalojó a la fuerza a los que allí estaban, provocando el enojo de los religiosos y vendedores.

¿Pero nosotros no somos ladrones ni vendedores en el templo! ¿Cuál entonces es el reclamo del Señor?

Cuando Winston Churchill se vio perdido porque Hitler iba a invadir a Inglaterra dijo que lo único que les quedaba era orar, y se armaron en todo el país cadenas de oración. Hitler iba en camino y nunca llegó; no se sabe que fue lo que lo detuvo en el camino. Al parecer una niebla muy intensa lo cubrió, y se regresó para nunca volver. Después de eso la Reina de Inglaterra dijo lo siguiente: Le temo más a un ejército de personas orando, que a un ejército militar».

En Isaías 56 vemos al Señor dirigirse al pueblo al que había pactado con él y le eran fieles, les promete que cuando entraran a su monte santo, los llenaría de alegría en su casa de oración y afirmó que Su casa sería llamada casa de oración para todos los pueblos.

Desde el principio de la raza humana Dios proveyó el medio para que el hombre se comunicara con él y este fue la oración. Todo ser humano en algún momento de su vida, recurre a algún tipo de oración o plegaria demostrando la necesidad de una intervención divina.

Según Juan Bunyan, la oración es, el derramamiento sincero, sensato y afectuoso del corazón o del alma ante Dios, por medio de Cristo, con la fuerza y ayuda del Espíritu Santo, por esas cosas que Dios ha prometido, por el bien de la iglesia y en una fe sumisa a la voluntad de Dios.

Henri Nouwen hizo la siguiente observación acerca de la oración: no es cosa fácil (orar), porque conlleva una relación en donde usted permite que la otra parte entre hasta el mismo centro de su ser, para hablarle, tocarle y ver todas esas cosas que hubiera preferido permaneciesen en la oscuridad.

Cueva de Ladrones

El templo al que Jesús entró conocido ya en ese tiempo como el templo de Herodes, había sido dedicado a Dios incluyendo los atrios. Ninguna cosa que no hubiera sido establecida por Dios debía realizarse allí. Nada que procediese de los hombres y del pensamiento humano tenía cabida en el templo y en el servicio en él. ¡Qué espectáculo fue aquel cuando Jesús arremetió contra todo!

Además de ese templo, el apóstol Pablo escribe que nuestro cuerpo es templo del Espíritu Santo (1 Corintios 6:19). La base o contexto de ese pasaje es la inmoralidad sexual la cual es el pecado de inmoralidad sexual que deshonra el cuerpo. Escribiendo también a los efesios Pablo compara a la iglesia como un edificio bien armado que se va levantando para ser un templo santo en el Señor (Efesios 2:21). Tomando este concepto de que somos templo del Espíritu Santo, ¿qué nos quiere decir el Señor que su casa será llamada casa de oración?

Continúa…

Piensa y Acciona

Nacho

¿Cómo Se Ve La Iglesia En Este Tiempo? (Ultima Parte)

Cuando miramos el panorama de la iglesia tenemos que admitir que estas agendas alineadas por todos lados tienen algo en común, ¡Destruir la iglesia del Señor!

El llamado del profeta Joel sigue repercutiendo en este tiempo y le hace una invitación a la iglesia y es de dejar las agendas e intereses personales y volver a la agenda de Dios.

La expectativa de Dios tocante a su iglesia es que esta actúe de acuerdo con su propósito y misión. Cristo le dijo a Pedro y a los demás apóstoles: «Las puertas del infierno no prevalecerán contra mi iglesia». Eso habla de poder y autoridad. El derramamiento del Espíritu Santo hizo posible que la iglesia naciente entendiera que su misión no dependía de las circunstancias, no dependía de gobiernos o religión, dependía enteramente del Espíritu Santo quien vino a capacitar y empoderar la iglesia para que cumpliese su misión.

Congregaciones se han apartado de esta realidad, se han olvidado de su misión central y han tomado posiciones que en nada reflejan a la iglesia del Señor. ¿Qué necesitamos hacer para ser fieles a nuestro llamado como iglesia?

La iglesia tiene que seguir siendo una voz de alerta anunciando el evangelio de Jesucristo y decirle al mundo la realidad de un enemigo que su único fin es destruir al ser humano sumiéndole en la maldad. Esa voz profética tiene que seguir escuchándose llamando a los ancianos, pequeños, niños de pecho, recién casados, los sacerdotes, los ministros del Señor, a los jóvenes y a todos para que se rompa lo normal en sus vidas. El Señor Jesucristo quiere y ofrece el perdón, la restitución y llevarlos a la abundancia integral.

El derramamiento del Espíritu Santo no es para gente especial seleccionada unos sobre otros, es para gente común y corriente. Es para aquellos que no miran las cosas de la tierra para poner su esperanza en ellas. Es para aquellos que son «familia escogida, sacerdotes al servicio del rey, nación santa y pueblo adquirido por Dios que anuncian las maravillas de Dios, quien los llamó a salir de la oscuridad para entrar a su luz maravillosa» (1 Pedro 2:9).

Joel nos dice que los hijos y las hijas profetizarán. Recibirán el mensaje de Dios y tendrán la capacidad para darlo al pueblo; serán consejeros en momentos de oscuridad sobre asuntos eternos y no tendrán miedo ni adornarán su mensaje. Los ancianos también serán parte de la agenda del Espíritu Santo teniendo sueños impartidos por Dios. Los jóvenes tendrán visiones cuando estén conectados a la fuente que es Cristo e interesados con un deseo ardiente de ser proclamadores del mensaje divino.

Me preguntas que cómo se ve la iglesia, Cantares 6:10 lo dice muy claro: «Es admirable como el amanecer, bella como la luna, radiante como el sol, e imponente como un ejército». La iglesia del Señor sigue caminando e impactando al mundo. No hay poder más imponente en este mundo que la iglesia del Señor.

«Piensa y Acciona»

Nacho