Necesitas a Elí (Segunda Parte)

La historia del llamado de Dios al joven Samuel es una muy fascinante en las Escrituras. Allí vemos cómo Dios siempre tiene cuidado de su pueblo proveyendo líderes que conducirán al pueblo en el plan y propósito de Dios. A Dios nada le toma por sorpresa pues él conoce las cosas como son y sabe cuál es el desarrollo futurístico de todo aunque ante la vista humana las cosas se observen en su más bajo nivel. Dios es el Gran Arquitecto que hace funcionar todas las piezas del edificio de tal manera que caen en su lugar correcto.

En la historia que se desarrolla en estos primeros capítulos del primer libro de Samuel, el líder religioso del pueblo estaba en una edad muy avanzada y no había quien lo sustituyera. Sus hijos no andaban de acuerdo a lo que Dios había establecido. El sacerdocio seguiría pero un líder que dirigiera al pueblo faltaría. Y, ¿qué hace Dios? Interviene en el escenario de una mujer llamada Ana y por unos años después de casada, Dios cierra su vientre. Esto provoca que un día en las subidas anuales que hacía ella junto a su familia al tabernáculo, desborde su alma ante Dios y le pide a Dios un hijo varón el cual ella dedicaría al Señor trayéndole a este lugar y dejándole allí. Dios la llevó al lugar donde había la necesidad y ella sería el instrumento que Dios usaría para proveer el próximo líder del pueblo de Israel.

Dios le da un hijo varón a Ana. Ella lo cría durante un tiempo y cuando el niño tiene alrededor de 5 años, es llevado delante del sacerdote Elí y allí se queda a vivir con él. Años después sucede lo que narra 1 de Samuel 3, «Samuel era joven, servía-ministraba al Señor (en otras versiones)-bajo el cuidado de Elí.

«Servía al Señor»

Esta información nos da a entender que el joven Samuel hacía algunos quehaceres que podríamos llamar menores en el tabernáculo. Estaba adiestrado para realizar tareas que no tenían que ver directamente con los sacrificios y ofrendas que se realizaban allí. Desde el tiempo que le trajeron hasta el momento de este relato, posiblemente habían pasado entre 8 a 10 años. Samuel dominaba muy bien lo que se le había encargado. Estaba siempre ocupado en lo que le correspondía. No tenía una relación con el Señor en el sentido de que Dios le hablaba continuamente, no le conocía pero entendía que lo que estaba realizando era del agrado de Dios.

Dios siempre nos prepara, nos equipa a través de aquellas tareas cotidianas para luego utilizarnos en un llamado superior. David fue preparado en el campo cuidando las ovejas para luego convertirse en rey de Israel; Moisés estuvo en el desierto durante 40 años pastoreando las ovejas de su suegro para luego llegar a ser el gran libertador de Israel. Los discípulos que eran pescadores más tarde fueron llamados pescadores de hombres. El apóstol Pablo le escribe a la iglesia en Colosas y les aconseja lo siguiente: Hagan lo que hagan, trabajen de buena gana, como para el Señor y no como para nadie en este mundo, conscientes de que el Señor los recompensará con la herencia. Ustedes sirven al Señor (3:23, 24).

Mientras los hijos de Elí hacían lo que estaba mal ante los ojos de Dios, el joven Samuel se ocupaba de lo correcto. Dios lo estaba preparando para algo mucho más grande e impactante. Tenemos que mostrar fidelidad en los asuntos que consideramos sin importancia o relevancia porque nuestra actitud puede abrir puertas hacia cosas extraordinarias.

No te pierdas la tercera parte de este escrito para que consideres a Elí como pieza clave en todo este llamado de Samuel

«Piensa y Acciona»

Nacho

Necesitas a Elí

Aquellos que han sido enseñados en una escuela bíblica o en algún momento fueron a visitar una congregación cristiana, de seguro que escucharon la historia del niño Samuel. Aquel niño que había sido dedicado por su madre, Ana, al Señor y desde los 5 años aproximadamente, fue a vivir al Tabernáculo y una noche Dios le llamó y él no reconoció la voz confundiéndola con la del sumo sacerdote Elí. Cuando escuchas acerca de esta historia, ¿qué es lo más que llama tu atención? o ¿en quién te enfocas? ¿No es verdad que las enseñanzas tocante a esta historia giran alrededor de por qué Samuel no conocía la voz de Dios?

¿Por qué no me acompañas en esta lectura a mirar desde otro ángulo? ¿Que tal si por un momento nos enfocamos en Elí? ¡Sí, Elí, el sumo sacerdote! Posiblemente preguntarás, ¿Y qué importancia tiene Elí si era un anciano de 98 años? Te diré que sí tiene importancia y no necesariamente por lo que es señalado.

Miremos 1 de Samuel 3 verso 1, la primera parte.

Samuel, que todavía era joven, servía al Señor bajo el cuidado de Elí…

¿Qué puedes notar en esa 13 palabras? Samuel era joven; servía al Señor; bajo el cuidado de Elí. Antes de llegar Elí, veamos estos elementos presentados en el verso bíblico.

Era joven

Es muy probable que Samuel tenía aproximadamente 12 años. Apenas un «pibe» como dicen en mi barrio. Imagínate a un niño de 12 años en un lugar fuera de su entorno familiar. Los hijos de Elí eran ya adultos; Elí era un anciano. Es muy probable que Samuel tuviera a cargo algunos encargos menores en el Tabernáculo. Elí era el hombre de Dios que por mucho tiempo no solo sirvió como sumo sacerdote, también fue juez en Israel o sea, fue el gobernante. Era un hombre de una vasta experiencia, el que dirigía al pueblo en asuntos religiosos. Conocía la ley y la historia del pueblo de Dios.

Ahora tenemos en escena a un joven el cual no es de la tribu de Levi, no es hijo de profeta más sin embargo tendrá una experiencia que marcará su vida para siempre. Ser joven es sinónimo de falta de experiencia, falta de pericia-mi abuelo paterno decía «falta de malicia». Equivale a una persona a la que no se le puede delegar asuntos que requieren madurez y pensamiento crítico. ¿Cuántos errores se cometen en la juventud que trascienden en el tiempo de los cuales no hay marcha atrás?

Cuando Dios me habló por primera vez, yo tenía alrededor de 9 años y en realidad a quien le habló fue a mi padre. Este evangelista descrito por mi padre como un loco, dijo lo siguiente: «Este será un evangelista -refiriéndose a mi hermano- y este será pastor-refiriéndose a mi-. No me acuerdo de ese momento pero mi padre todavía lo tiene vivo en su memoria. Pasaron 27 años hasta que se cumplió esa palabra. No solo se cumplió para mí, también se cumplió para mi hermano.

Nuestros jóvenes son el blanco de nuestro enemigo Satanás quien con sutileza tiene sus agentes en las diferentes agencias gubernamentales, sociales y hasta religiosas para engañarlos. Les quiere hacer creer que no importan sus acciones siempre que encuentren satisfacción y complacencia. Muchos se pierden en los vicios, sufren una crisis de identidad que los está llevando a creer cualquier cosa aunque sea dañina para ellos. Algunos no tiene un trabajo, no estudian y viven la vida día a día esperando que las cosas se den por arte de magia. Se nos pierden nuestros jóvenes y aún aquellos que son parte de una congregación se están alejando para nunca más regresar.

Se desgarra el corazón de los padres, de los pastores, las familias son afectadas y nos preguntamos, ¿qué podemos hacer? Mirando esta historia de Samuel, tenemos una respuesta contundente y que sí funciona.

Y, ¿qué tiene esto que ver con Elí? Tienes que leer el próximo escrito.

Continúa…

«Piensa y Acciona»

Nacho

¿Cómo se mide el Éxito?

¡Cuán importante es poder alcanzar las metas deseadas! Es una manera de sentirse realizado y ¿por qué no? Sentirse exitoso o exitosa. Los jóvenes que después de años de estudio y graduarse dan con el trabajo que va de acuerdo a lo que estudiaron; poder realizar el negocio soñado y no tener que depender de otros; casarse con la mujer deseada; comprar el carro lujoso; tener dinero en la cuenta bancaria y muchas otras cosas más para algunos es sinónimo de éxito.

La sociedad en la que vivimos define el éxito como riqueza, respeto, fama y en algunos casos se obtienen estas cosas sin tener mérito alguno o sin importar a quiénes se desplaza en el camino. Muchos son destruidos por otros que sin respeto alcanzan lo que quieren por los medios menos convencionales.

En un tiempo atrás el éxito estaba de la mano con una vida moral de excelencia y admiración. Los valores y los principios éticos llevaban a las personas camino al éxito en sus carreras o metas de vida. Esto dice leadersofnow.org

El verdadero éxito social es aquel que se fundamenta en los valores. Es lo que te permite cada día mirarte al espejo y saber que has jugado limpio, aunque para ello hayas perdido tu posición social o la disposición en poder estar arriba del organigrama.

Hoy vemos artistas, políticos, líderes religiosos, gobernantes, presidentes de compañías, deportistas gozando de una fama adquirida por medios nebulosos. Lo más asombroso de esto es ¡que son admirados por las masas!

Creo que ya te he presentado el panorama del mal llamado éxito. Me preguntarás, ¿dice la Biblia algo al respecto? Porque después de todo este blog es de reflexiones bíblicas aplicadas a la vida diaria.

Respondiendo a un pedido de alguien entre la multitud, Cristo dijo lo siguiente:

¡Tengan cuidado con toda clase de avaricia! La vida no se mide por cuánto tienen. Lucas 12:15

La vida de Cristo reflejada en los que lo han aceptado como Señor y Salvador no anula las aspiraciones a ser personas exitosas. Lo que sí anula es el deseo ambicioso de lograr aquellas cosas que no se ajustan al propósito de Dios. El deseo de tener dinero no es malo pero si al tenerlo éste nos domina, pecamos contra Dios. Si alcanzamos la fama y luego pensamos que somos mejores que los demás, estaríamos violentando el consejo bíblico que dice: «Basado en el privilegio y la autoridad que Dios me ha dado, le advierto a cada uno de ustedes lo siguiente: ninguno se crea mejor de lo que realmente es. Sean realisttas al evaluarse a ustedes mismos, háganlo según la medida de fe que Dios lea haya dado Romanos 12:13 NTV

El apóstol Pablo fue exitoso porque inundó Asia Menor con el evangelio de Jesucristo y éste ha llegado a nosotros. Somos exitosos cuando podemos aportar un buen consejo a un matrimonio en problemas y son restaurados; cuando un joven es rescatado del vicio de las drogas o cualquier otro vicio; cuando se le predica a vidas sin Cristo y se entregan sinceramente al Señor; cuando una congregación se preocupa por la comunidad y provee los medios beneficiosos para ésta. Nuestro éxito es medido en la medida de que traigamos gloria al nombre de Jesús. Nuestro Señor fue exitoso porque cumplió a cabalidad el plan perfecto de Dios para proveer salvación. Somos salvos por su gracia y esto es don de Dios (Efesios 2:8,9).

¿Cómo se mide el éxito? Viviendo vidas que agraden a Dios haciendo su voluntad.

«Piensa y Acciona»

Nacho

Avanzando con un Enfoque Diferente

Todo ser humano desea alcanzar cosas mejores en su vida. Cosas tales como un mejor trabajo que nos deje un mejor sueldo, tener dinero suficiente para conseguir las cosas que entendemos nos ubicarán en una posición segura y mejor, un ser con el cual podamos pasar el resto de nuestra vida para juntos lograr establecer una familia, tener un estilo de vida progresista ubicados en el presente de la sociedad. Todas estas cosas y muchas otras, las consideramos necesarias para avanzar en la vida. Es por esta razón que muchos de nosotros dejamos nuestros países y nos aventuramos a radicarnos en una nueva nación o país. Entendemos que lograremos nuestras metas, cumpliremos nuestros sueños y estaremos bien por el resto de nuestra vida. El problema está cuando todo esto se convierte en el único motivo de nuestra existencia y cuando carecemos de algunas de estas cosas, la vida se nos complica a tal manera que nos creemos morir. 

Hay quienes quisieran avanzar en la vida, pero se han detenido porque la vida se les ha complicado: no tienen el trabajo que les deje un buen sueldo, no tienen el carro adecuado, su familia está desbandada, sus relaciones de amor se murieron y para completar, ¡se sienten solos entre medio de la gente! 

Si pudiéramos entender que el avanzar en la vida no sólo consiste en cosas materiales ya que estas sólo inflan nuestro ego, que, aunque son importantes no son la suma total de una vida completa. Hay quienes tienen todas las cosas materiales que desean, pero aun así son infelices. La vida espiritual cristiana no es la excepción a estos asuntos de prioridades y seguridad en lo ya alcanzado. 

El apóstol Pablo desde su conversión a Cristo Jesús, había logrado muchas cosas: ganado gente para Dios, levantado muchas iglesias, formado muchos líderes y conocido hoy en día como el instrumento que Dios utilizó para darle forma a la doctrina de Cristo para la iglesia. Sus cartas constituyen una valiosa joya para la iglesia pues allí encontramos la verdad del evangelio de Jesucristo. Pero, aunque había logrado estas cosas, entendió que no la había alcanzado todo. Esto fue lo que él dijo al respecto:

No es que ya lo haya alcanzado o que haya llegado a ser perfecto, sino que sigo adelante, a fin de poder alcanzar aquello para lo cual también fui alcanzado por Cristo Jesús. Hermanos, yo mismo no considero haberlo ya alcanzado. Pero una cosa hago: olvidando lo que queda atrás y extendiéndome a lo que está delante, prosigo hacia la meta para obtener el premio del supremo llamamiento de Dios en Cristo Jesús (Filipenses 3:12-14).

Todas estas cosas que había alcanzado en el Señor podían constituir un estorbo para avanzar hacia el futuro en la vida cristiana. Hay muchos que ponen su confianza en sus logros, triunfos, caminar en el Señor, pero se les olvida que lo más importante es una relación estable y continúa con el Dios que les llamó. 

  1. Si vamos a avanzar, no podemos confiar en nuestros éxitos pasados ni tampoco seguir lamentándonos por los fracasos o decisiones mal tomadas. Tenemos que seguir esforzándonos para avanzar. Ese esfuerzo no es para ganar la salvación, sino para caminar en la salvación. 
  1. Para poder avanzar sin distraernos con el pasado, necesitamos esforzarnos por utilizar los músculos espirituales para ser fieles al llamado misericordioso de la salvación. 

Hemos sido alcanzados por Dios para salvación, liberación, para vivir una vida libre de pecado. Hemos sido llamados para realizar una labor muy importante llamada La Gran Comisión. No podemos detenernos en el pasado bueno o malo. Tenemos que esforzarnos por continuar hacia adelante.

«Piensa y Acciona»

Nacho

Alumbrando en la Oscuridad (Ultima Parte)

«El brillo de la luz en el cristiano es la vida de Cristo reflejada en sus pensamientos, palabras y acciones» (Primera Parte).

En alguna ocasión y en algún lugar alguien dijo lo siguiente: «Tus acciones hablan tan fuerte que no puedo escuchar lo que estás hablando». Las acciones reflejan lo que hay en el corazón y en la mente. Nadie puede afirmar que lo que hace viene desde un vacío o es espontáneo. Si hay algo por lo que el mundo conocerá que la vida de Cristo está presente en aquellos que dicen tener una relación con él, es a través de las acciones realizadas.

Toda persona tiene la capacidad de realizar acciones con un propósito sano, también son hechas por instituciones y aún el gobierno. La triste realidad es que no siempre la base de lo que se hace es motivado por el amor y por un genuino interés de ayudar. Hay algo que se busca a cambio. Por lo tanto, el mundo está cansado de buenas acciones a cambio de algo. Podemos pensar en el hombre que realiza alguna obra buena hacia una mujer pero esperando una recompensa sexual. El político que provee fondos en procesos electorales solo por ganar el voto del pueblo y luego montarse en la posición y olvidarse de aquellos que lo llevaron ahí. La institución que provee fondos para luego hacer restricciones por otro lado. La iglesia que ayuda a la comunidad con la intención de reforzar su membresía. Los ejemplos son numerosos.

¿Cómo se puede entonces ser lumbreras en este mundo de oscuridad? Las palabras, pensamientos y acciones del hijo de Dios deben de estar alineadas al propósito eterno de Dios de salvación y restauración. La manera más eficaz para alumbrar en este mundo es a través de la manifestación del fruto del Espíritu. El amor agape es la manifestación de un amor de sacrificio no basado en expectaciones del recipiente de ese amor. Es aquel que mueve hacia la misericordia y la compasión para levantar al que ha caído y no encuentra cómo ser restaurado. El gozo del creyente hijo de Dios es la satisfacción interna de una relación con Dios el cual lo lleva a tener e infundir confianza en cualquier situación aunque sea adversa. Tenemos entonces como resultado la paz que sobrepasa todo entendimiento y le ayuda a no inquietarse ante las adversidades del diario vivir. Esa paz es seguida por una paciencia que lo lleva a resistir los embates de las pruebas y dificultades. Entonces, se pueden controlar los impulsos de la carne y hay una manifestación completa de hechos amables, bondadosos bañados de humildad.

Cuando el fruto del Espíritu Santo se manifiesta a plenitud, manifiesta la luz de Cristo en los creyentes y los que están alrededor son alumbrados y son conquistados para recibir la experiencia de la salvación en su totalidad.

Sigue alumbrando en todo momento pues alguien verá tu luz y dejará de tropezar con las piedras de este mundo y los llevará a glorificar a Dios (Mateo 5:16).

Esa lucecita tiene que brillar, brillará, brillará, brillará……

«Piensa y Acciona»

Nacho

Alumbrando en la Oscuridad (Segunda Parte)

«El brillo de la luz en el cristiano es la vida de Cristo reflejada en sus pensamientos, palabras y acciones» (Primera Parte).

Las palabras son los pensamientos expresados por medio de sílabas, siendo un conjunto de sonidos asociados a una determinada significación. Con nuestras formas de expresión no solo decimos cosas, sino que nos relacionamos con el mundo y con los demás. Con el lenguaje hacemos cosas: alabamos, insultamos, oramos, herimos, bendecimos, fortalecemos y podemos seguir añadiendo a esta lista. Las palabras son una cuestión moral. Por eso es decisivo cuidar no solo qué decimos, sino cómo lo decimos (nuestrotiempo.unav.edu).

Para que la luz de Cristo alumbre a todos los hombres, nuestras palabras deben contener un mensaje claro, Cristo céntrico, relevante y pertinente para este tiempo.

A menos que su lengua pronuncie palabras comprensibles, ¿cómo se sabrá lo que dicen? Será como si hablaran al aire 1 Corintios 14:9

El mundo actual necesita escuchar un mensaje que arroje luz, dirección, sentido y propósito. Son muchas las voces que se levantan tanto en el exterior como en el interior de los seres humanos. Las figuras públicas de la farándula transmiten un mensaje impregnado de malas palabras, de difamación hacia las mujeres, incitando al uso de drogas y sexo ilícito. Lo más preocupante de esto es que los fanáticos de estas personas ¡aceptan esta clase de mensaje y lo promueven! Los políticos en sus mensajes de promesas si son elegidos, están cargados de mentiras y engaños porque no cumplen al momento de ser elegidos. Las palabras pronunciadas por nuestra sociedad abogan por inclusión pero solo para adelantar una agenda diabólica y destructiva.

Los cristianos hijos de Dios han sido capacitados no solo con el ministerio de la reconciliación, sino también con la palabra de la reconciliación (2 Corintios 5:19). Esta palabra es que Cristo vino al mundo a reconciliar al hombre con Dios, a devolverle la imagen que había perdido. Esta palabra es que Jesús es el único camino a Dios y fuera de él no hay salvación (Juan 14:6).

Las palabras de este mundo van dirigidas al ego del ser humano pero no dan una solución al problema más grande ¡el pecado! Las palabras del cristiano deben ser lumbreras en la oscuridad de este mundo. No pueden estar comprometidas con una agenda preconcebida en mentes pecaminosas; no pueden estar ligadas ni salpicadas con soluciones humanistas ni mucho menos dar alternativas que no van a funcionar en los asuntos espirituales. Esas palabras deben producir en las personas una reacción igual a aquellos discípulos camino a Emaús, «¿No ardía nuestro corazón mientras conversaba con nosotros en el camino y nos explicaba las Escrituras? (Lucas 24:32). Cristo dijo, «las palabras que yo os he hablado son espíritu y son vida (Juan 6:63).

Hablemos de tal manera de parte de Dios que vidas sean transformadas por la autoridad de la palabra. Que nuestras palabras alumbren al pecador, le den sentido de dirección y le impulse a querer tener la experiencia de la salvación que solo Dios da.

Continúa…

«Piensa y Acciona»

Nacho

Alumbrando en la Oscuridad

Aquellos que hemos vivido en países que tienen deficiencia en su sistema eléctrico sabemos lo que es estar en oscuridad por horas o por días. No hay nada más frustrante que tener la capacidad de producir energía eléctrica y no poder producirla. Problema más grande aún es tener un gobierno que sabe de la situación y no hace nada o muy poco para resolverlo. La luz es un elemento esencial para ser efectivos en muchas tareas y áreas necesarias para el vivir diario.

¿Sabes que los cristianos tienen la capacidad de producir luz en medio de un mundo en tinieblas? Muchos de los males de la humanidad serían resueltos, especialmente el mal del pecado, si la luz de Cristo en la vida de los cristianos brillara siempre con intensidad. Cristo dijo lo siguiente: » Ustedes son la luz del mundo. Una ciudad en lo alto de una montaña no puede esconderse. Tampoco se enciende una lámpara para cubrirla con una vasija. Por el contrario, se pone en el candelero para que alumbre a todos los que están en casa. Hagan brillar su luz delante de todos, para que ellos puedan ver las buenas obras de ustedes y alaben a su Padre que está en los cielos».

El brillo de la luz en el cristiano es la vida de Cristo reflejada en sus pensamientos, palabras y acciones. Veamos estos tres por separado.

Pensamientos

Los pensamientos consisten en la formación de ideas y representaciones de la realidad formada en la mente, relacionando unas con otras. Esos pensamientos se van desarrollando a través del tiempo y su fuente es variada. La familia, la cultura, la sociedad, todo nuestro entorno va tomando forma en la mente y se crea un concepto o filosofía de la vida. Los pensamientos son tan poderosos que pueden producir ansiedad, duda, conformismo, tristeza, odio, rencor, amor, empatía y la lista es muy larga tanto del lado positivo como negativo.

Cuando ocurre el nuevo nacimiento y muere todo la vieja naturaleza, el llamado es a que provoquemos una transformación mediante la renovación de la mente (Romaos 12:2). Esa mente es llena de meditaciones bíblicas, conocimiento producido por la experiencia con el Espíritu Santo, lectura de la palabra y libros que edifican. Somos llamados a considerar todo lo verdadero, todo lo respetable, todo lo justo, todo lo puro, todo lo amable, todo lo digno de admiración, todo aquello que sea excelente o merezca elogio (Filipenses 4:8).

La persona que ha sido transformada por el poder de Jesús es gobernado por una mentalidad sometida a Cristo, dirigida por el Espíritu Santo y esto se refleja en la vida diaria. Esto permite al hombre y a la mujer expresar la vida de Cristo alumbrando en lugares oscuros por el mal del pecado.

Nuestra sociedad necesita hombres y mujeres que reflejen en sus acciones una mente renovada y alineada a la voluntad de Dios. Vivimos en un mundo desquiciado controlado por un enemigo que según la Biblia vino a robar, matar y destruir (Juan 10:10). Las muertes, asesinatos, violaciones, masacres y toda la maldad que vemos es producida por mentes cautivadas por el diablo, por un pasado oscuro, por falta de perdón y de ser amado o amada, por conflictos no resueltos y por odio. Estas situaciones tan tristes se han convertido en el diario vivir de nuestra nación. Esa luz tiene que comenzar a brillar en la mente para que pueda expresarse afuera en buenas acciones. Cristo dijo que la luz no se puede esconder, tiene que brillar a la vista de todos.

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«Piensa y Acciona»

Nacho

Conocedores de los Tiempos

Hoy más que nuca es imprescindible que la iglesia del Señor esté atenta a las señales de los tiempos. Nos dice la Biblia que ya estamos en los tiempos del fin, que la venida del Señor está a las puertas y que todavía mucha gente no ha escuchado el evangelio. Como iglesia no podemos cerrar nuestros ojos a esta realidad y simplemente orar «ven Señor Jesús». Nuestro conocimiento del tiempo en el que vivimos nos ayudará a entender cómo debemos conducirnos, hacia dónde debe estar dirigida nuestra atención y cuán cerca está la venida de Cristo.

Esto me lleva a pensar en dos porciones bíblicas que nos arrojan luz al respecto. La primera la encontramos en el primer libro de las Crónicas capítulo 12 versos 23 y 32: «Este es el número de los guerreros diestros para la guerra que se presentaron ante David en Hebrón, para entregarle el reino de Saúl, conforme a la palabra del Señor: […] De Isacar: doscientos jefes y todos sus parientes bajo sus órdenes. Eran hombres expertos en el conocimiento de los tiempos, que sabían lo que Israel tenía que hacer».

La segunda porción está en Romanos 13 verso 11, «Hagan todo esto estando conscientes del tiempo en que vivimos. Ya es hora de que despierten del sueño, pues nuestra salvación está ahora más cerca que cuando inicialmente creímos.

El tiempo es la duración de las cosas sujetas a cambio que determinan las épocas, períodos, horas, días, semanas, etc. El tiempo es el momento que vivimos definido por los acontecimientos que van marcando un camino. Los tiempos son conocidos por las señales que acontecen, por la generación que domina, por la frialdad o apego hacia lo religioso, por la manera que los gobernantes ejercen el poder, y por la manera cómo la iglesia se mueve en el mundo.

La iglesia debe moverse acorde con los tiempos sin perder su esencia, su misión y su doctrina. Su esencia es su naturaleza, lo que es y representa; es lo permanente e invariable. Su misión define lo que es y para qué está en la tierra y su doctrina es la enseñanza registrada en las Escrituras.

La iglesia es el cuerpo de Cristo compuesta por todos los redimidos por el Cordero en todas partes del planeta Tierra siendo sal y luz de esta sociedad dando sabor e iluminación en un mundo desabrido y en oscuridad. Es el ente más poderoso sobre la tierra y así debe moverse.

La misión de esta iglesia es anunciar a Cristo como la única alternativa de salvación. Es encarnarse en el mundo a través del trabajo misionero, el cual se refleja en todas las acciones evangelísticas, sociales e involucramiento en la vida diaria de la gente, solo con el propósito de que conozcan a Cristo. Su misión es ser los ojos, manos, pies, mente y corazón de Dios.

¿En qué tiempo vivimos?

Vivimos en un tiempo donde las filosofías, ideologías, estilos de vida, formas de pensamiento, conductas y cambios sociales nos indican que cada persona vive a su manera y más aún, piensan que están bien. Vivimos en el tiempo del individualismo y la fragmentación; en el tiempo del impacto, muchas ocasiones negativo de las redes sociales. En un tiempo en el cual se ha redefinido el matrimonio y la familia propuesto por una sociedad que no incluye a Dios en su agenda, ni a la iglesia y mucho menos la Biblia.

Como iglesia entendemos que es un tiempo donde más que nunca el evangelio debe ser relevante, o sea, debe aplicarse a las situaciones presentes de las personas, sin perder su esencia. Debemos discernir las oportunidades que tenemos frente a nosotros. Esas oportunidades pueden estar disfrazadas de rechazo, de oposición, de burla, de duda y posiblemente de incomodidad frente al mensaje del evangelio. Sigamos el consejo del apóstol Pablo a Timoteo: …que instes a tiempo y fuera de tiempo; redarguye, reprende, exhorta con toda paciencia y doctrina» 2 Timoteo 4:2

«Piensa y Acciona»

Nacho

El Modelo Perfecto (2da. parte)

De manera inconsciente, algunos de nosotros seguimos la misma línea de crianza con nuestros hijos, aunque en la mayoría de los casos, no rinde un buen resultado. Debemos entender que el tiempo de provecho que invertimos en nuestras esposas e hijos, nos provee un futuro alentador. La confianza que que le brindamos les ayuda a ser abiertos con nosotros en situaciones de la vida y aunque sus amistades siempre serán influyentes, esa línea que hemos dejado abierta les permite volver sin temor a nosotros.

¿Qué harías o cuál sería tu reacción si descubres que tu hijo o hija tiene material de pornografía en su celular? ¿A quién le corresponde la culpa? Cuando alguno de tus hijos te expresa que no se siente identificado con su sexo biológico; cuando toma la desición de irse de la casa; cuando quiere irse a vivir con su novio o novia; en caso de que seas un hombre cristiano, ¿qué tal cuando decide no regresar a la iglesia? La pluralidad de situaciones a las que te puedes enfrentar, necesitan de una dirección sabia, intencional y un consejo preciso. El resultado que veas en la vida de tus hijos en parte corresponde al no hacer o hacer en tu responsabilidad como padre.

No puedes ser el modelo perfecto, ese padre efectivo si tu vida matrimonial no está en orden. El lugar de respeto que le das a tu esposa, el manejo de tus finanzas en el hogar, los secretos que guardas que no compartes ni con tu esposa que luego pueden perjudicar la santidad no solo del matrimonio sino de tu hogar. ¿Cómo se puede ser ese modelo perfecto para mis hijos y mi esposa?

Existe una correlación entre mi vida de dedicación a Dios y la relación con mi familia. Un varón que se entrega al Señor, 93% de las veces su familia le servirá a Dios. Su vida de oración tiene que ser notada por los suyos; su dedicación a los asuntos espirituales sin descuidar su familia hace que los suyos se consagren al Señor; su generosidad hace que su familia tenga un corazón dispuesto a ayudar a otros.

Como padres no solo debemos preocuparnos en dejar un futuro de bienestar económico-esto es muy importante-, debemos de dejar un legado del cual nuestros hijos y cónyuges se sientan orgullosos y a la vez tengan un ejemplo contundente de creencias, valores y actitudes que pueden seguir siendo transmitidos a las futuras generaciones. Todo padre debe de tener la capacidad moral de decirle a los suyos, «ustedes deberían de imitarme, así como yo imito a Cristo» (1 Corintios 11:1).

En nuestro próximo escrito, miraremos cómo la cultura cambiante a redefinido a ese modelo perfecto y cómo contraatacar y también le daremos una mirada a los valores y principios que un modelo perfecto debe tener.

Continúa….

«Piensa y Acciona»

Nacho

El Modelo Perfecto

Este escrito va dirigido a todos aquellos hombres que desean hacer la diferencia para que sus familias sean prósperas y efectivas.

En la década de los 70′ la compañía Ford estaba perdiendo mercado ante los autos japoneses y decidieron introducir un auto subcompacto que denominó Pinto. No debía pesar más de 2,000 libras, ni costar más de $2,00 de la época.

Un nuevo modelo en términos promedio requería 40 meses de trabajo, el Ford Pinto estuvo «listo» en 25 meses. El Pinto tuvo ventas excelentes en los primeros años, pero también hubieron problemas de diseño que produjeron casos de accidentes con muertes y lesionados graves cuando el auto era chocado de atrás y se prendía en fuego. Ford estaba en conocimiento del problema desde el principio, pero había decidido no corregir la falla, porque los resultados del análisis costo beneficio había dado favorable a pagar los costos de las reclamaciones (colibri.udelar.edu.uy Caso Ford Pinto Carlos Petrella y Carlos Tessore).

El gran pecado del Ford Pinto no fue otro de que la vida de sus pasajeros fuera más barata que la llamada revisión que requería el auto para evitar que su tanque de gasolina se incendiara. Ford había llegado a la conclusión de que solucionar un problema cuyo costo hubiera sido entre $5 y $11 por auto, no había superado el análisis de costo-beneficio de la llamada revisión. Para llegar a esa conclusión, Ford había considerado el costo de una vida en $200,000, incurriendo no solo en un dilema ético escalofriante, el de poner precio a la vida de sus clientes, sino también en errores de cálculo tan evidentes que resultaría inevitable imaginar que no fueran malintencionados. El problema hubiera sido solucionado con una cubierta de goma o una placa para aislar la tornillería del diferencial, lo cual hubiera salvado cientos de vidas.

Resultados: Se registró la mayor llamada a revisión jamás llevada a cabo hasta la fecha, hicieron mucho daño a la reputación de la marca, y fueron cruciales para que prosperaran 117 juicios a los que Ford tuvo que enfrentarse por cientos de fallecidos y heridos. 500 personas murieron a consecuencia (diariomotor.com/noticia/Ford-pinto-historia. David Villareal).

«Abre tus ojos al cambio, pero no dejes ir tus valores» Dali Lama

En toda la historia de la humanidad hasta el momento, los hombres destacados son aquellos que avanzan hacia su destino siendo modelos perfectos.

¿Qué define al varón perfecto?

Toda persona tiene un marco de referencia al que acude cuando es confrontado con las diferentes situaciones que la vida presenta. Nuestras ideas, creencias y valores se encuentran de manera inevitable en un contexto social e histórico, el cual actúa como marco de referencia y resulta muy difícil situarse al margen de este.

Padres

Nuestros padres nos criaron de acuerdo a lo que sus padres le enseñaron y de acuerdo con lo que ellos entendieron era lo correcto para levantar una familia. A través de su comportamiento, disciplina, su relación como pareja matrimonial, manejo de problemas, vida social y tantas otras cosas, fuimos adquiriendo una lista de valores y ética que utilizamos hasta el día presente. Por ejemplo: las responsabilidades de los miembros en la familia ern definidas por el sexo; la disciplina era ejercida en su mayoría por las madres; e; padre trabajaba afuera y la esposa se quedaba haciendo los trabajos caseros y cuidando los hijos y en muchos hogares, el dinero era administrado por el padre.

Esto continúa…No te pierdas la segunda parte

«Piensa y Acciona»

Nacho