Y, ¿Quién es Dios?

Nuestra sociedad ha decidido no creer en nada divino, sobrenatural o en Dios. Vemos claramente una pérdida de temor y respeto hacia Dios; vemos desprecio hacia la autoridad en todas las faces de la vida porque quien no teme a Dios se le hace fácil no seguir las instrucciones de las autoridades o personas en puestos superiores.

El orden social está plagado por levantamientos, movimientos terroristas y anarquía. Los actos de terrorismo son un desafío abierto contra Dios y los mandamientos que deben regir la moral. Todo esto se remonta hasta Nimrod, quien fuera el primer hombre que se atrevió a desafiar abiertamente a Dios (Génesis 10:8,9). Se cree que él fue el precursor de la idea de hacer una ciudad y una torre que llegara hasta el cielo y con esto burlarse de Dios, retándole «si envías otro diluvio, a nosotros no nos hará daño como el primero».

Los que sirven a Dios Todopoderoso, no pueden pretender que aquellos que practican el pecado, conozcan al Dios que servimos y mucho menos que vivan una vida que le agrade. Tú y yo, hemos tenido una experiencia profunda con Dios, que no solo lo conocemos si no que somos partícipes de su plan de salvación para todos los hombres. Hemos sido marcados por su amor de tal manera que respiramos su amor y misericordia pero hay otros que niegan su existencia y nos piden que mostremos pruebas de su existencia.

Después del tercer siglo de nuestra era, las religiones paganas, las filosofías seculares, la adoración al emperador, la ambición de poder, la posición y los puestos se convirtieron en las raíces y fundamentos de la iglesia que había sido establecida por Cristo. La Edad Media nos presenta una iglesia desenfocada lo cual provocó que hombres como Martín Lutero, Juan Calvino, Zwinglio y otros reformadores levantaran la voz y como consecuencia surge la Reforma Protestante.

La Era de la Iluminación le dio toda su atención a la razón. Si no era razonable lo que se exponía como una verdad, simplemente no era aceptado. El movimiento del Modernismo giró en torno a logros personales, metas y deseos. El yo era el foco principal. Fue un movimiento teológico que intentó conciliar la doctrina cristiana con la ciencia y la filosofía humanista de la época.Luego viene el pensamiento Posmoderno lo cual nos presenta que todo es subjetivo, de verdades abstractas y medias en vez de absolutas dando como resultado «todos tienen la verdad».

Tenemos que regresar a la Escritura y mostrarle a este mundo que Dios sigue siendo Dios, que no hay nadie como él, que es real y cualquier intento del hombre para negar su existencia no saldrá victorioso. Todo aquel que se ha levantado contra la soberanía de Dios y ha negado su existencia ha sido humillado.

Éxodo 5 nos presenta el encuentro de Moisés y Aarón con el Faraón. Instruidos por Dios ordenan a este a dejar en libertad a los hebreos para que vayan al desierto a celebrar fiesta a Dios. La respuesta del Faraón fue, ¿Y quién es Dios para que yo le obedezca y deje ir a los israelitas?

Moisés apenas acababa de regresar de un entrenamiento muy intenso que duró 40 años donde Dios lo despojó de todo lo material y lo preparó com herramientas espirituales las cuales serían necesarias para la tarea que tenía por delante: Libertar a un pueblo que estuvo esclavo por más de 400 años, y desconectados del Dios de sus padres…

Continuará

«Piensa y Acciona»

Nacho

Una Iglesia Desafiante Que Transforma Ciudades

La iglesia del Señor la cual está formada por seres humanos en todas partes del mundo está visiblemente establecida en pueblos, ciudades, aldeas y naciones. Desde allí, ésta evangeliza su contorno y afecta todo lo que está a su alrededor. Las congregaciones en su mayoría se reúnen en un edificio sea rentado o una propiedad de la congregación. No importa cuál sea el caso, cada congregación es afectada por reglas, leyes y ordenanzas del gobierno local, estatal y federal. Algunas de estas ordenanzas y leyes van en contra de la doctrina de la iglesia y cuando esto sucede, la congregación tiene que tomar una postura firme que se basa en sus creencias bíblicas. Esta postura tiene que ser bíblica, relevante (importancia y significado) y pertinente (que se relaciona).

¿Cuál es la postura de la iglesia hoy ante los desafíos actuales?

La iglesia naciente en el libro de Hechos tuvo problemas con las autoridades religiosas por causa del contenido de su mensaje, especialmente porque se basaba en la persona de Jesús. Los discípulos tuvieron que expresarle a las autoridades en manera firme y desafiante que era mejor obedecer a Dios antes que a los hombres (Hechos 4:19,20, 5:29).

Cuando el rey Darío, convencido por consejeros malvados aprobó la ley que castigaba a todo aquel que hiciera petición y oración a cualquier dios que no era el rey, Daniel no se acobardó ni mucho menos se escondió. Nos dice el libro de Daniel en su capítulo seis verso 10, que Daniel abrió las ventanas de su dormitorio y desde allí se puso a orar y alabar a Dios como lo acostumbraba hacer.

Hoy la iglesia está enfrentando unos tremendos retos y aparentemente está siendo detenida en su avance. Se ha legalizado la marihuana para uso legal y recreativo; el movimiento LGBTT+ se ha acrecentado; el aborto aunque ha sido prohibido desde el ámbito federal, sigue creciendo con nuevas disposiones en los estados. La verdad absoluta ha sido suprimida a verdades medias, subjetivas y de interpretación variada. La autoridad de la iglesia en el Occidente está perdiendo fuerza; pastores están renunciando por decenas; en algunos lugares pastores están quitándose la vida.

Podríamos pensar al escuchar este tema de ciudades transformadas por una iglesia que ora, que si la iglesia ora toda la ciudad vendrá arrepentida a los pies de Jesús. Nuestro mensaje como iglesia es para que esto suceda, pero vemos la arrogancia, insensatez y rebeldía de muchos que no se doblegan ante tal mensaje.

Entonces, tenemos que entender que una iglesia que ora en el Espíritu, que sus integrantes mantienen un corazón limpio, que su mente ha sido transformada y que cuando oran lo hacen con la confianza de que Dios contestará porque piden de acuerdo a la voluntad de Dios, es una iglesia que las puertas del infierno no la pueden detener. Sus integrantes tienen la paz de Dios reinando en sus corazones y esa paz sobrepasa todo entendimiento.

Jeremías 29:7 «Orad por la paz de su ciudad».

Nuestras ciudades, vecinos y conocidos tiene que saber que la iglesia no negocia sus valores pero a la vez, no importa cuáles sean sus necesidades, la iglesia está siempre lista, disponible y ansiosa en ayudarles.

La oración es la vida de la iglesia y esta promueve una cultura de oración porque sabe que Dios da resultados extraordinarios. Cuando se ora por la paz de la ciudad, Dios prepara los corazones de las personas, los hace sensibles a la voz del Espíritu Santo y cuando la iglesia habla el mensaje del evangelio, las vidas son compungidas e impulsadas a recibir a Jesús en sus corazones.

La iglesia tiene que continuar siendo desafiante, sólida, bíblica, relevante. Tiene que amar, restaurar, perdonar pero a la vez, tiene que ser precisa, directa. La verdad del evangelio no se puede negociar a cambio de la simpatía de la gente; el evangelio de Jesús no es negocio para lucrarse. Iglesia, tú sigues siendo la luz y la sal del mundo. Que tu luz siga brillando y que tu sal sigua sazonando a este mundo.

«Piensa y Acciona»

Nacho

Cambio De Identidad (Última Parte)

Todos nosotros nos miramos en el espejo de nuestros padres y allí encontramos los no y los sí para construir una identidad y entender el propósito de vida.

El tener la experiencia de salvación es el comienzo de una nueva vida con una nueva identidad conectada al propósito de Dios. Esa experiencia arropa toda mi vida da tal manera que afecta todo mi ser desde adentro hacia afuera. Aquellos que te conocen comienzan a notar cambios en la manera como actúas, hablas y cómo resuelves tus asuntos.

Esa nueva identidad no trae cambios físicos, no cambia el timbre de voz, no altera la estatura, no resta edad, pero sí conecta con un nuevo escenario. Este nuevo escenario es un proceso que se va perfeccionando día tras día. La conducta, el pensamiento y la palabra deben ser afectados por esta nueva identidad.

Pensamiento

Un estudio realizado por un grupo de expertos en psicología de la Universidad de Queen en Canada, descubrió que una persona tiene sobre 6 mil pensamientos al día. Esto fue publicado por la revista Nature Communications en 2020. ¿Cómo llegaron a esa conclusión? Gracias a algo que se llama gusanos del pensamiento, lo cual son registros o patrones de actividad cerebral que se activan cuando la persona inicia un nuevo pensamiento.

Nuestra identidad es afectada por la forma de pensar, analizar, reflexionar y planear. La Biblia dice que cual es el pensamiento del hombre , así es. El pensamiento es afectado por lo que los ojos ven, afectando los sentimientos a tal manera que se llega a aceptar unas aparentes realidades y esto comienza a moldear nuestra identidad. Gedeón, este personaje bíblico registrado en Jueces 6 versos doce al dieciséis, es un claro ejemplo de cómo la mente es afectada ante las situaciones que se contemplan a nuestro alrededor. Esto lo llevo a no creer en él aunque Dios le estaba diciendo que era fuerte y valiente. El joven David es otro ejemplo pero esta vez positivo. Aunque un gigante amenazaba al ejército de Israel, David veía a un Dios Todopoderoso que peleaba sus batallas.

Tenemos que proveerle a nuestra mente el material apropiado sobre el cual pensar. Los buenos pensamientos también afectan la conducta, al igual que las acciones y el carácter natural. Para esto el apóstol Pablo nos dice que debemos considerar todo lo que es verdadero, respetable, justo, puro, amable, y todo lo que es digno de admiración (Filipenses 4:8).

Conducta

La conducta son aquellas acciones que desarrollamos frente a los estímulos que recibimos y a los vínculos que establecemos con nuestro entorno. Es la expresión de los modelos de vida que nuestra mente ha creado y llegan a convertirse en un estilo de vida. La conducta refleja la percepción que tenemos de nosotros, de los demás y de nuestro mundo.

Nos comportamos de acuerdo a los valores que sostenemos, los cuales adquirimos sobre la base de la experiencia. Yesenia Sánchez de Ética Virtual (Blog) define los valores morales como las cuestiones que llevan al hombre a defender y a crecer en su dignidad como persona.

Hablar

El hablar es la articulación en palabras de lo que está en la mente. Cuando Cristo está presente en nuestras vidas, la manera de hablar es afectada no solo en el contenido sino en la gracia con que hablamos.

Dios nos ha dado identidad y propósito para que caminemos y disfrutemos de una vida plena en él. Él nos ha provisto de un manual en el que encontramos su hermosa voluntad, agradable y perfecta. No hay razones sostenibles para no disfrutar de esa provisión. Yo soy lo que Dios dice que soy; tengo lo que Dios dice que tengo. Yo anunciaré con mi vida las maravillas de Dios porque para un tiempo como este él me ha llamado. Lo haré con seguridad y firmeza porque sé quién soy y sé cuál es mi propósito.

¡Piensa y Acciona!

Nacho

Cambio De Identidad (4ta Parte)

Cuando entendemos propósito se nos hace más fácil saber quiénes somos y de qué somos capaces (3era Parte).

Identidad

No podemos negar que mucha gente está sufriendo lo que se llama crisis de identidad. Esto se refiere a una expresión de profunda duda de uno mismo, de quién se es realmente, acompañado de sentimientos de vacío o de soledad. Las crisis de identidad pueden ser un rasgo permanente de donde uno se siente perdido o asustado ante la idea de no poder definirse.

¿Qué implicaciones tiene ser una nueva criatura en Cristo?

El hombre viejo con su identidad ha muerto y ahora somos una nueva creación en Cristo. Vivimos ahora la vida de Cristo y todo aquello que nos identificaba con el viejo hombre y la vieja mujer, ¡murió!

Tener identidad en Cristo es entender que los procesos difíciles no le restan a nuestra identidad sino que resaltan lo de Cristo en nosotros. El apóstol Pablo en Filipenses 1 versos 12-19 nos enseña que aún el mal que las personas nos quieren hacer, resulta para bien y gloria de Dios cuando entendemos propósito e identidad.

Nueva Criatura

Estar en Cristo, representa una relación íntima que cambia todo nuestro interior y le da un nuevo sentido a nuestra vida. Es entender que soy hijo de Dios, beneficiado por el Padre, en una relación con el Espíritu Santo que me va guiando día a día en la perfecta voluntad de Dios.

Mi nueva identidad en Cristo me lleva a moldear mi carácter, mi pensamiento y mis actuaciones. No vivo de ilusiones ni de pensamientos vanos; ahora tengo convicción que nací para glorificar a Dios con toda mi vida y todo lo que hago estriba hacia la excelencia. No guardo rencor, ni resentimiento porque el amor de Dios ha sido derramado en mi vida. He sido conectado a un propósito divino que me lleva a entender que fui sacado de la tinieblas y ahora vivo en la luz admirable del Señor para proclamar su bondad y amor al mundo.

La vida de todo ser humano es moldeada por el pensamiento que alberga en su interior. La mente es parte de lo que llamamos alma y ésta es descrita como el asiento de las emociones. Las emociones representan sensaciones y sentimientos que posee el ser humano al relacionarse con sus semejantes y con el medio en general. Sirven para establecer nuestra posición con respecto a nuestro entorno. Las emociones en el ser humano son cambiantes; muestran el ánimo en todas las situaciones de la vida sean positivas o negativas. Cuando el ser humano es dominado por las emociones, su identidad es variante.

Cuando nos estancamos en una emoción permitiendo que domine nuestra vida, cambia por completo nuestra identidad y nuestro propósito es distorsionado. Venir a Cristo no implica la desaparición de las emociones, porque entonces seríamos robots manejados al antojo de otros.

La identidad en Cristo tiene que ver con la negación de uno mismo; tiene que ver con la renovación de la mente por medio de una transformación. Es ser conformados a la imagen de Cristo lo cual incluye el carácter cristiano y el fruto del Espíritu. Es ese estado de madurez que alcanza el hijo de Dios cuando su conducta, pensamiento y hablar es afectado por el nuevo nacimiento en Cristo y la relación continua con el Espíritu Santo y Su palabra. Aquel que no está en Cristo o no está sometido al Señor, nunca parece saber lo que piensa ni llega a tener convicciones firmes. Sus convicciones tienden a ser las del último predicador que escucharon o el último libro que leyeron, y son presa fácil de cada moda teológica.

Continuará

«Piensa Y Accione»

Nacho

Cambio De Identidad (3era Parte)

¡Tú y yo estuvimos siempre en la mente de Dios antes de nuestra gestación! No eres un accidente ni tampoco eres un fracaso. Eres una joya en las manos de Dios (2nda Parte).

Propósito

Cuando hablamos de propósito e identidad en términos bíblicos/cristiana, estamos hablando de aspectos que trascienden el tiempo y el espacio; son eternos, pero a la vez son temporales. ¿Por qué? Porque tu propósito antecede a tu identidad. Si usamos por ejemplo una fábrica de neveras, esta definió con anterioridad la utilidad de su producto aunque este no está hecho. El propósito de nuestra vida está en la manifestación de Cristo en nosotros. Ahora ya no vivo yo, sino que Cristo vive en mi… (Ga.2:20).

Vamos tomando conciencia de quienes somos mientras vamos creciendo y pasamos las diferentes etapas de desarrollo hasta alcanzar la madurez. Ser niño debe ser una experiencia de vida agradable, de disfrute, de alegría, de formación de valores y de una moral buena. Lamentablemente, no siempre es el caso. Hay quienes perdieron su inocencia de la niñez al ser abusados de diferentes maneras a tal grado que su identidad fue distorsionada. Viven con el recuerdo de malas experiencias y algunos no han podido recuperarse y viven dañando a otros.

Aquellos que estudian la conducta, dicen que cambiamos de identidad cada cinco años hasta que llegamos más a menos a los 45 años. Los pensamientos, sueños e ilusiones de la niñez se van convirtiendo en un estilo de vida; las desilusiones, abusos y vacíos, se convierten en una marca para toda la vida. No es hasta que llega un momento en la vida cuando despertamos a la realidad y entendemos de que nuestra vida debe tener sentido y propósito. Cuando entendemos propósito se nos hace más fácil saber quiénes somos y de qué somos capaces. Para algunos, la niñez es una etapa que dura toda la vida porque hoy en día son niños encerrados en cuerpos adultos.

El famoso exbaloncelista Michael Jordan dijo en una ocasión que después de su retiro definitivo de las canchas, se encontraba perdido porque la vida no tenía sentido fuera del baloncesto.

«Cuando yo era niño…» (1 Corintios 13:11). Esto implica no tener conocimiento de quién soy y qué hago aquí. El mundo del niño no solo está en su ambiente, también está en su mente y es muy difícil reconciliar ambos cuando son diferentes.

El pensamiento y la capacidad de razonar en el niño son limitadas. Hoy quiere ser doctor, mañana quiere ser policía y seguirá cambiando hasta llegar a cierto punto en su vida. Su identidad es formada de acuerdo a cómo los demás le traten en cuanto a estima e imagen.

«Cuando llegué a ser adulto…) (1 Corintios 13:11). El ser adulto puede implicar tener la capacidad de tomar decisiones basadas en lo que entendemos lo que nuestra vida será. ¿Qué pasa cuando no se entiende o desconoce el propósito de vida? ¡La vida se nos complica!

Conocer tu propósito te ayuda a evaluar las cosas que son verdaderamente necesarias y cuáles no lo son de lo contrario el tomar decisiones será difícil, no sabras usar el tiempo sabiamente ni tampoco cómo invertir tus recursos. Quien no conoce su propósito vive tomando decisiones basadas en circunstancias, en las presiones del día y en el estado de ánimo del momento. Somos efectivos cuando conocemos nuestro propósito de vida.

Continuará…

«Piensa y Acciona»

Nacho

Cambio De Identidad (2nda Parte)

Si hay crisis de identidad, el propósito de vida se distorsiona y no se puede cumplir con la encomienda asignada por Dios; la vida deja de tener sentido, nos movemos y actuamos por instinto y no por raciocinio (Tomado de la Primera Parte).

En la película Face/Off, John Travolta, hace el papel de un agente del FBI y Nicholas Cage, hace el papel de un terrorista. Después que Cage asesina al hijo de Travolta, es perseguido por este y atrapado, pero queda en muy mal estado con el secreto de que ha ubicado una bomba en un lugar muy concurrido. Travolta toma la decisión de realizarse una operación y cambiar su rostro por el de Cage para poder infiltrarse con los enemigos que saben de la ubicación de la bomba. ¡Asume la identidad de su enemigo! Hay personas asumiendo una identidad que no se alinea al propósito de Dios, privándoles de alcanzar su máximo potencial de vida.

El apóstol Pablo expresa lo siguiente cuando escribió a la iglesia de Corinto: «Por lo tanto, si alguno está en Cristo, es una nueva creación. ¡Lo viejo ha pasado, ha llegado ya lo nuevo! 2 Corintios 5:17 NVI.

Pedro escribe en su primera carta, «Pero ustedes son linaje escogido, real sacerdocio, nación santa, pueblo que pertenece a Dios, para que proclamen las obras maravillosas de aquel que los llamó de las tinieblas a su luz admirable» 1 Pedro 2:9.

Comencemos por definir identidad y propósito: 

¿Qué es identidad? 

  • Es un conjunto de características propias de una persona que permite distinguirlos del resto. Hay tres fuentes que determinan nuestra identidad y estas son: cosmovisión, historia propia y el contexto en el que se vive. 
  • Son los rasgos y características que diferencian a un individuo.  
  • La identidad moldea a las personas, determina sus gustos, necesidades, prioridades y acciones. 

¿Qué es propósito? 

  • Propósitoes laintencióno elánimo por el que se realiza o se deja de realizar una acción. 
  • Es la finalidad, la meta de una acción. Es lo que se quiere alcanzar. 
  • Es lo que mueve a una persona a llevar a cabo cierta acción. 

El libro de Jeremías en su capítulo 1 nos relata acerca de un joven que nació en una familia sacerdotal. En el caso de que fuera descendiente directo de Aarón y sus hijos, recibiría las ofrendas y sacrificios del pueblo; se presentaría en el lugar santo para oficiar el incienso ofrecido a Dios; cambiaría los panes de la mesa de la propiciación. Si no era descendiente de Aarón, entonces era un levita que se encargaba de la música, de la enseñanza, de ser juez en asuntos legales, ayudar en los sacrificios y ofrendas. A los 50 años terminaba su función activa. Él sabía cómo sería su vida en términos de ministrar al pueblo, pero ¡hay un de repente de Dios que interrumpe la vida de este joven! y Dios le dice lo siguiente: “Antes de formarte en el vientre, ya te había elegido (propósito); antes de que nacieras, ya te había apartado; te había nombrado profeta para las naciones (identidad)” (Jeremías 1:5). ¡Tú y yo estuvimos siempre en la mente de Dios antes de nuestra gestación! No eres un accidente ni tampoco eres un fracaso. Eres una joya en las manos de Dios. 

Jacob fue un hombre que mucha parte de su vida la vivió siendo un mentiroso y engañador. ¡Ese era el significado de su nombre! Engañó a su hermano Esaú en dos ocasiones y también engañó a su anciano padre. Cuando salió huyendo por causa del engaño a su hermano, llegó a la casa de su tío donde vivió 20 años y allí fue engañado en múltiples ocasiones. Cuando huía para salvar su vida, Dios le dijo: No te abandonaré hasta cumplir con todo lo que te he prometido. Jacob necesitaba un cambio de identidad y de eso se encargó Dios cuando su nombre fue cambiado a Israel. Ahora tenía una nueva identidad que lo conectaba a su propósito. 

Cuando Samuel llega a la casa de Isaí para ungir al nuevo rey de Israel, ninguno de los 7 hijos mayores tenía el corazón alineado a Dios. El menor quien no era importante para su familia, el que estaba todo el día fuera cuidando ovejas, era el señalado por Dios para ser el nuevo rey de Israel y esto fue lo que hizo el profeta: derramó el aceite sobre la cabeza de David y el Espíritu del Señor vino sobre él para capacitarle en la tarea que Dios le asignaba. ¡Su identidad fue cambiada! 

Dios quiere darte una nueva identidad que te conecte al propósito divino. No te pierdas la tercera parte de esta serie Cambio de Identidad. 

¡Piensa y Acciona!

Nacho

Serie: Cambio de Identidad

En una ocasión alguien me dijo: «Si tú eres tú porque yo soy yo; si yo soy yo porque tú eres tú. Entonces, ni tú eres tú ni yo soy yo.»

Vivimos en un mundo que tiene crisis de identidad. ¡Nadie sabe quién es! Se necesita la opinión de los muchos para construir una identidad social que satisfaga a todos menos al individuo. Ante tal crisis, las personas se identifican con cualquier cosa; hoy se sienten ser animales; otros alegan estar en el cuerpo equivocado; otros dicen tener diferentes personalidades. Cada día hay más inconformidad y hay más diversidad en un sentido negativo por no saber quiénes en realidad son. Si hay crisis de identidad, el propósito de vida se distorsiona y no se puede cumplir con la encomienda asignada por Dios. La vida deja de tener sentido, nos movemos y actuamos por instinto y no por raciocinio.

Hay personas asumiendo una identidad que no se alinea al propósito De Dios, privándoles de alcanzar su máximo potencial de vida. Hay quienes se parecen a Gedeón cuando fue escogido por Dios para liberar al pueblo. Le dijo a Dios que no estaba apto para asumir tal posición y responsabilidad (Jueces 6:11-16). Contrario esto, el apóstol Pablo cuando escribe a los Gálatas en el capítulo 1 verso 15 dice lo siguiente: «Sin embargo, Dios me había apartado desde el vientre de mi madre y me llamó por su gracia». Él entendió que, desde antes de su nacimiento, Dios tenía una misión para él. Esto lo pudo comprender porque sus ojos y entendimiento espiritual fueron abiertos. Antes estaba convencido de que su misión era combatir el nombre de Jesús y sus seguidores.

Hay quienes son perseguidores, mentirosos, adúlteros, miserables, con baja estima, arrogantes, contenciosos, abusadores, y tantas otras cosas, porque se resignaron ante experiencias y situaciones que los llevaron a aceptar una identidad falsa. Hoy más que nunca vemos una proliferación de personas que no aceptan quiénes son y realizan cambios drásticos en cuanto a comportamiento, sexualidad, personalidad y visión de vida. Tenemos que decir que, si Dios no está presente en la vida de esas personas, los cambios serán superficiales y los llevará al fracaso viviendo vidas infelices.

Al escribir este blog deseo que puedas entender cuál es el propósito de vida asignado por Dios para ti y quién eres en Cristo.

Esto significa que todo el que pertenece a Cristo se ha convertido en una persona nueva. La vida antigua ha pasado; ¡una nueva vida ha comenzado! 2 Corintios 5:17 NTV

Pero ustedes son linaje escogido, real sacerdocio, nación santa, pueblo que pertenece a Dios, para que proclamen las obras maravillosas de aquel que los llamó de las tinieblas a su luz admirable. 1 Pedro 2:9

En el próximo escrito, estaré definiendo lo que es identidad y propósito, concentrándome en lo que es identidad.

«Piensa y Actúa»

Nacho

Una Iglesia Firme En Tiempos De Cambios (Última Parte)

¿Cómo puede la iglesia mantenenrse firme ante los cambios que afectan la fe y los principios?

La iglesia establecida por Cristo Jesús ha sido perseguida a través de toda su historia. Primero, por los judíos religiosos, luego por Roma a través de sus emperadores, falsos maestros infiltrados en las diferentes localidades donde la iglesia era establecida, las diferentes líneas de pensamiento y conducta. ¿Cómo la iglesia combatió todo esto? Lo hizo manifestando su unidad, manteniendo el enfoque, y comprometidos con la misión. Es esta fórmula la que la iglesia de hoy necesita seguir usando para mantener el paso firme a través de todos los turbulentos cambios que seguirán levantándose.

Unidad

Cristo en su oración sacerdotal le pidió al Padre que todos aquellos que creyeran en él fueran uno y como resultado, el mundo creería en Jesús como el Hijo de Dios (Juan 17:21,23). El apóstol Pablo le aconsejó a los hermanos de Éfeso a que mantuvieran la unidad del Espíritu (Efesios 4:3). El Espíritu Santo descendió en Pentecostés como resultado de la promesa del Padre y también por la unidad de los allí congregados.

La unidad de la iglesia no es en sentido literal porque la iglesia está regada por todas partes del mundo (las congregaciones locales pueden y deben manifestar la unidad en sentido físico y de propósito), es en el sentido de propósito conscientes del llamado de Dios. Se manifiesta en el cuidado de los unos por los otros, en el interés por el bienestar de todos, en reconocer cuál es el lugar en el cuerpo donde cada uno puede manifestar sus habilidades y talentos otorgados por Dios. La unidad echa fuera el orgullo, la arrogancia, la división y todo aquello que socaba dicha unidad.

Manteniendo el enfoque

Fijemos la mirada en Jesús, el iniciador y perfeccionador de nuestra fe […]

Hebreos 12:2a

El enfoque de la iglesia debe estar en Jesús y en la misión de la Gran Comisión: predicar y hacer discipulos en todas las naciones (Mateo 28:19; Marcos 16:15). Cuando se desató la persecusión contra la iglesia, registrado en el libro de Hechos, los cristianos iban predicando el evangelio por todas partes. Nada los pudo detener pues nunca perdieron su enfoque.

Las líneas de pensamiento y conductas que están en las agendas de la sociedad, del gobierno, y de la escuela pueden ser combatidas en marchas, llegando a las diferentes agencias gubernamentales y de otras manera, pero nada más eficaz que una iglesia enfocada en su misión manteniendo la verdad bíblica. La predicación bíblica, la oración y la enseñanza mantuvieron a la iglesia firme en medio de todos los cambios.

Compromiso

Pablo dijo lo siguiente, «me esforcé en anunciar el evangelio, no donde Cristo ya era conocido…» (Romanos 15:20). La iglesia tiene un compromiso y esto es lo que debe de llenar su agenda: ¡Predicar a Cristo en todo lugar!

Cuando la iglesia predica y enseña el mensaje Cristocéntrico, esa palabra hace cambios extraordinarios en aquellos que le prestan atención y la reciben. El compromiso de la iglesia no da espacio para negociar los principios y valores morales establecidos en la Escritura.

¿Puede la iglesia mantenerse firme en tiempos de cambios? ¡Seguro que sí puede!

“Piensa y Acciona”

Nacho

Una Iglesia Firme En Tiempos De Cambios (Segunda Parte)

«Los valores en la sociedad son cambiantes pues cada generación interpreta los principios, las leyes de conducta, las normas de la moral de acuerdo a su tiempo. La iglesia de Jesucristo ha tenido que combatir con aquellos cambios provocados por la sociedad que intentan borrar todo lo que está relacionado con Dios, su Palabra y su servicio» (Primera Parte). En este escrito te presento algunos de esos cambios, enseñanzas y conductas que a través del tiempo se han levantado y han sido una amenaza para la iglesia.

El gnosticismo, como mencioné en el escrito anterior, afirmaba que la salvación se obtenía a través del conocimiento, pero este, decían los precursores de esta enseñanza, estaba inaccesible para muchos; solo algunos lo lograban alcanzar. Otra enseñanza era que el espíritu era bueno por naturaleza y la materia era muy mala. Esto entonces descartaba a Cristo como Salvador pues él era según los cristianos, Dios encarnado.

El panteísmo es aquel pensamiento o enseñanza que afirma que el mundo y Dios son lo mismo. Dios es humano pero a la vez puede ser animal, planta, estrellas o cualquier fuerza de la naturaleza. El ateísmo niega la existencia de lo divino, pero no tiene evidencia ni convicción para su refutación. El querer mezclar las diferentes creencias y religiones, conocido como el panteísmo, fue introducido por Constantino.

El naturalismo dice que no existe nada fuera del orden de la naturaleza material negando así lo sobrenatural. El reduccionismo dice que toda verdad o realidad puede ser reducida al menor conocimiento y despojada de todo juicio de valor. En pleno siglo 22 vivimos en una era postmoderna donde la línea de pensamiento más fuerte es el relativismo. No hay una verdad absoluta pues todos tienen la verdad. Todo se reduce al subjetivismo, el cual lo defino como los espejuelos que las personas utilizan para ver la vida y darle explicación y sentido a nuestra existencia. Entonces tenemos que todos tienen la verdad y todos tienen la razón. La agenda gay con el impulso del matrimonio del mismo sexo y todas sus definiciones de lo que es el género. La familia moderna, el aborto, la eutanasia y cuántas otras más podrían ser agregadas a esta lista.

La iglesia de Jesucristo entiende que nuestra lucha no es carnal sino espiritual y que nuestro enemigo, Satanás, levantará toda clase de pensamientos, conductas, e ideas en las mentes de todos aquellos que son utilizados como sus instrumentos para propagar toda clase de maldad. No nos extraña que ese ataque es continuo, se moderniza a través de los tiempos y peor aún, algunos denominados creyentes, son arrastrados por toda esta gama de maldad. Daniel, Ananías, Misael y Azarías pudieron mantenerse firmes en la corte del rey aunque esto los alejaría de participar de las mejores comidas del palacio (Daniel 1). José no vendió sus principios ante la oferta de la mujer de Potifar (Génesis 39). Cristo decidió no pecar cumpliendo a cabalidad el plan de redención. La Biblia está llena de ejemplos de hombres y mujeres que decidieron mantenerse firmes ante los cambios aunque esto representaba que fueran la burla del mundo.

En el próximo escrito, te menciono cómo mantenerse firmes ante los cambios que afectan nuestra fe y nuestros principios.

«Piensa y Acciona»

Nacho

Una Iglesia Firme En Tiempos De Cambios (Primera Parte)

No podemos negar que la vida se compone de cambios y que sin estos no aprenderíamos a pasar de una etapa a otra. Hay cambios físicos, mentales, estructurales, espirituales, emocionales, sentimentales y tantos otros. En ocasiones los cambios son abruptos e inesperados y nos toman por sorpresa pues estamos acostumbrados a tener el control de las cosas. Pensamos que somos dueños de nuestras vidas, circunstancias y de nuestro porvenir. Para eso contamos con nuestros recursos, planificaciones y/o nuestras capacidades.

Ante los cambios sólo tenemos dos alternativas, aceptarlos o resistirlos. Aceptarlos significa que intentaremos hacer los ajustes necesarios para seguir adelante; resistirlos nos puede llevar a «nadar contra la corriente» dificultándonos el avance necesario para alcanzar nuestras metas y sueños. Hay un «después» del cual nadie puede librarse y tenemos la opción de detenernos o de continuar.

No siempre resistirse a los cambios es negativo y es la mejor opción cuando se trata de preservar principios y valores.

«Le pido a Dios… que sigan creciendo en conocimiento y entendimiento»

Filipenses 1:9b

Los valores en la sociedad son cambiantes pues cada generación interpreta los principios, las leyes de conducta, las normas de la moral de acuerdo a su tiempo. La iglesia de Jesucristo ha tenido que combatir con aquellos cambios provocados por la sociedad que intentan borrar todo lo que está relacionado con Dios, su Palabra y su servicio.

Las iglesias que fueron establecidas registradas en la Santa Escritura, la Biblia, fueron formadas en ciudades que tenían trasfondos paganos, idolátricos y que promovían conductas inmorales. Las ciudades del Asia Menor promovían cultos a la diosa Diana los cuales tenían una fuerte saturación de lascivia, sexo con sacerdotisas; se promovía el culto al emperador; el gnosticismo era una línea fuerte de pensamiento que decía entre otras cosas que la salvación sólo estaba reservada para aquellos que podían alcanzar el conocimiento. Algunas de estas culturas eran feministas donde la mujer ocupaba un lugar superior al hombre; el culto a los dioses era muy promovido. La lista es más amplia, pero tenemos una idea de qué cosas tuvo que enfrentar la iglesia.

Los apóstoles como Pablo, Juan y Pedro; escritores como Judas, y Santiago combatieron con todo este tipo de prácticas e inmoralidades instruyendo a la iglesia a permanecer en la doctrina enseñada por nuestro Señor Jesucristo. La iglesia no se doblegó ante los constantes cambios promovidos por otras religiones, gobernantes y se mantuvo firme.

Los cambios han continuado a través del tiempo y siempre ha sido un reto para la iglesia enfrentarlos, combatirlos y seguir su marcha proclamando el mensaje de salvación.

En nuestro próximo escrito mencionaremos algunos de esos cambios.

«Piensa y Acciona»

Nacho