Cada persona que es comisionada por Dios a un ministerio tiene un trasfondo de experiencias, conocimientos y posiblemente estudios que le ayudarán a realizar con eficacia esa asignación. Moisés salió del cuido de ovejas al igual que David. Este joven ya había enfrentado leones, osos que en un momento querían matar sus ovejas. David tuvo experiencias maravillosas que le llevaron a escribir hermosos salmos.
Samuel, apenas era un niño muy pequeño cuando fue traído por su madre al tabernáculo. Fue muy obediente en las tareas que se le asignaron y estoy seguro que las realizó al pie de la letra. Su madre le dedicó a Dios y le instruyó mientras estuvo con él. Pero, ¿quién le tomó luego y lo instruyó? ¡El anciano Elí!
Elí es el que siempre es presentado como el villano de la película. El hombre descuidado quien permitía a sus hijos hacer lo que bien les parecía. Fue duramente reprendido por Dios y años más tarde, tanto él como sus hijos murieron.
Elí, posiblemente viendo que sus hijos ya grandes le iba hacer difícil enderezarlos, vio en el joven Samuel una esperanza. Tomó muy en serio el capacitar a este jovencito y prepararlo para que fuera su sucesor. Quizás al leer esta parte dirás, “no aparece en la historia bíblica tal cosa como Elí educando a Samuel salvo cuando le dijo la respuesta que le tenía que dar a Dios”.
Elí fue el instructor de Samuel en cuanto al orden, limpieza y tareas en el tabernáculo. Le preparó en cuanto a la diligencia y el trabajo para Dios. Aunque Elí había perdido el contacto y la noción del tiempo, no vaciló en decirle a Samuel que estuviera listo para responder al llamado De Dios. Samuel fue obediente y cuando Dios le llamó por tercera vez, ya estaba listo para escuchar a Dios.
No pierdas de vista que muchos de los hombres de Dios mencionados en las Escrituras tuvieron quienes los dirigieran a manera de mentores preparándoles para sus ministerios.
Necesitamos hombres y mujeres de Dios que tomen la responsabilidad de educar a los más jóvenes para que estén listos para escuchar y conocer la voz de Dios en este tiempo. Un tiempo donde el mundo está ganando ventaja y engañándoles con ideologías y líneas de pensamiento alejadas de lo correcto y bíblico, vamos a levantarnos a mentorear a esta generación.
Aunque Elí falló en su responsabilidad con sus hijos, podemos imitarle en lo que hizo correcto y esto fue tomar al joven Samuel y conducirlo hacia el propósito de Dios.
“Piensa y Acciona”
Nacho