Se hace necesaria una revisión de lo que promueve la cultura que puede afectar a ese modelo perfecto y también reafirmar los valores bíblicos/morales que llevarán a ese hombre a dejar un legado digno de imitar.
Cultura
Cultura es un término general que abarca el comportamiento social, las instituciones y las normas que se encuentran en las sociedades humanas, así como el conocimiento, las creencias, las artes, las costumbres, las capacidades y los hábitos de los individuos de estos grupos.
La cultura ha creado construcciones sociales de la institución más importante, la familia. Lo que se conocía anteriormente como una familia disfuncional, ahora es reconocida como la familia moderna. El hombre masculino tiene poca importancia pues no hay necesidad de que este sea un componente importante de la familia. Se ven madres solteras con hijos, padres solteros con hijos, hijos con dos madres o dos padres.
En la cultura es más importante el culto al placer y al ego que servir a Dios pues pone a los seres humanos como dueños absolutos de su conducta sin tener que dar cuenta al Creador. Dentro de este concepto cultural del placer está la desviación sexual falsamente llamada identidad de género la cual no se relaciona con la orientación sexual en la cual hay licencia para ser lo que se quiera ser.
El apóstol Pablo tiene la respuesta a cómo ser ese modelo perfecto en una cultura distanciada de Dios. Se encuentra en Romanos 12:1, 2:
«Por eso, hermanos míos, ya que Dios es tan bueno con ustedes, les ruego que dediquen toda su vida a servirle y a hacer todo lo que a él le agrada. Así es como se le debe adorar. Y no vivan ya como vive todo el mundo. Al contrario, cambien de manera de ser y de pensar. Así podrán saber qué es lo que Dios quiere, es decir, todo lo bueno, agradable y perfecto».
Dedica tu vida a Dios de tal manera que estés muerto a tus deseos, sueños e ilusiones y vivas de acuerdo a sus valores y no a una cultura pagana. Que tu forma de ver, analizar y pensar vaya en la misma línea de la palabra de Dios.
Valores
Los valores son los principios, virtudes o cualidades que caracterizan a una persona. Motivan a las personas de una manera u otra porque forman parte de su sistema de creencias, determinan sus conductas y expresan sus intereses y sentimientos. Definen los pensamientos de los individuos y la manera cómo estos desean vivir y compartir sus experiencias con quienes les rodean. Entre los valores más importantes están aquellos relacionados con el respeto, la tolerancia, la bondad, la solidaridad, la amistad, la honestidad, el amor, la justicia y la libertad.
Cada generación define sus valores de acuerdo con la visión de vida que tengan. Los valores que como modelo perfecto mostramos en nuestro comportamiento nos pueden hacer vulnerables ante los demás, pero no debe detenernos.
Tus valores deben ser moldeados por la palabra de Dios ya que esta es inspirada por Dios y útil para enseñar, para reprender, para corregir y para instruir en justicia, a fin de que el hombre de Dios esté enteramente capacitado para ejercer toda buena obra (2 Timoteo 3:16, 17). El corazón debe ser examinado por Dios porque es él quien escudriña tus pensamientos y te guía por el camino correcto. Tus pensamientos controlan tus emociones, estas se reflejan en tu conducta y así determina la clase de persona que eres.
La compañía Ford determinó seguir con la producción del Pinto en vez de detenerse y hacer los arreglos pertinentes al modelo. Si lo hubieran hecho, ¡posiblemente hubiera sido el carro perfecto! Te pregunto hoy, ¿quieres detenerte y hacer los arreglos adecuadas para que seas el modelo perfecto? Dios quiere hombres que sean ese modelo y que como resultado, puedan avanzar en la misión que él les encomendó.
«Piensa y Acciona»
Nacho