En este escrito miremos los valores que deben sostener a la iglesia y el avance de la misma.

Los valores deben ser el motor de la iglesia y deben ser revisados de tiempo en tiempo porque la iglesia aunque no se ajusta al mundo ni a los valores del mundo, debe ser relevante y pertinente en todo lo que hace.

La autoridad de la iglesia es la Biblia convirtiéndose esta en nuestra regla de fe. Es ella la base de las enseñanzas de Jesús y sus apóstoles. Contiene el código de vida por el cual debemos regirnos moldeando nuestras vidas a la vida que Dios diseñó para sus hijos. Lamentablemente, son muchos los que no toman una Biblia para leerla y mucho menos estudiarla. No conocerla, hace a la iglesia inoperante, ciega y a la merced de sus enemigos.

El mensaje predicado desde un púlpito el día sábado o el domingo no es suficiente para el crecimiento espiritual de los hijos de Dios. Debe existir en cada uno de ellos un deseo ardiente de conocer a su Señor y poder someterse bajo su voluntad. El apóstol Pablo le dijo a Timoteo que toda la Escritura era inspirada para por Dios, útil para enseñar, para reprender, para corregir, para instruir en justicia, con el fin de que el hombre de Dios sea perfecto, enteramente preparado para toda buena obra (2 Timoteo 3:17,17).

La intimidad con Dios es un valor importante en este caminar con Dios. ¿Qué importancia se le da a la oración? La intimidad con Dios comienza con ese elemento de la oración. Esa comunicación con Dios que nos permite conversar con él y nos conduce a una vida profunda en él. No debe de pasar un día sin comunicarnos con nuestro Señor. No hacerlo es como no poder respirar o no poder alimentarse. La oración debe estar siempre en la vida de la iglesia. El Espíritu Santo descendió sobre los discípulos que oraban. La iglesia oraba, estudiaba la Palabra y ocurrían milagros y señales. El cojo de la Hermosa fue sanado porque Pedro y Juan decidieron ir al templo a orar. Bajo las amenazas de los religiosos, la iglesia se reúne para orar y el lugar tembló con el Espíritu Santo. La iglesia vivía en una atmósfera de oración que produjo unas demostraciones poderosas de la presencia de Dios. A medida que crecía y surgía los primeros conflictos, la iglesia oraba: «Nosotros persistiremos en la oración y en el ministerio de la palabra» (Hechos 6:4). Ninguna otra cosa une más los corazones de los cristianos que la oración corporativa. El amor crece cuando los unos ven que los otros derraman sus corazones en oración.

La iglesia debe producir ambientes relevantes manteniendo la pureza doctrinal, mostrando excelencia en todo lo que hace y contribuir a la obra del Espíritu Santo en los corazones de las personas. El evangelismo relacional lleva a la iglesia a cumplir con la responsabilidad de llevar a cabo la Gran Comisión en su esfera de influencia.

El ser una comunidad auténtica cuidando el sentido de pertenencia, siendo responsables y cuidando a los hermanos en la fe son valores de mucho peso y contribución al avance del evangelio en la tierra. La iglesia debe ser el modelo de inspiración para este mundo y lo alcanza cuando el mundo puede destacar la unidad de los hermanos en la fe. Cristo dijo que este sería el distintivo más importante de la iglesia porque así el mundo creería en él.

Continuará…

«Piensa Y Acciona»

Nacho

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