La iglesia del Señor la cual está formada por seres humanos en todas partes del mundo está visiblemente establecida en pueblos, ciudades, aldeas y naciones. Desde allí, ésta evangeliza su contorno y afecta todo lo que está a su alrededor. Las congregaciones en su mayoría se reúnen en un edificio sea rentado o una propiedad de la congregación. No importa cuál sea el caso, cada congregación es afectada por reglas, leyes y ordenanzas del gobierno local, estatal y federal. Algunas de estas ordenanzas y leyes van en contra de la doctrina de la iglesia y cuando esto sucede, la congregación tiene que tomar una postura firme que se basa en sus creencias bíblicas. Esta postura tiene que ser bíblica, relevante (importancia y significado) y pertinente (que se relaciona).

¿Cuál es la postura de la iglesia hoy ante los desafíos actuales?

La iglesia naciente en el libro de Hechos tuvo problemas con las autoridades religiosas por causa del contenido de su mensaje, especialmente porque se basaba en la persona de Jesús. Los discípulos tuvieron que expresarle a las autoridades en manera firme y desafiante que era mejor obedecer a Dios antes que a los hombres (Hechos 4:19,20, 5:29).

Cuando el rey Darío, convencido por consejeros malvados aprobó la ley que castigaba a todo aquel que hiciera petición y oración a cualquier dios que no era el rey, Daniel no se acobardó ni mucho menos se escondió. Nos dice el libro de Daniel en su capítulo seis verso 10, que Daniel abrió las ventanas de su dormitorio y desde allí se puso a orar y alabar a Dios como lo acostumbraba hacer.

Hoy la iglesia está enfrentando unos tremendos retos y aparentemente está siendo detenida en su avance. Se ha legalizado la marihuana para uso legal y recreativo; el movimiento LGBTT+ se ha acrecentado; el aborto aunque ha sido prohibido desde el ámbito federal, sigue creciendo con nuevas disposiones en los estados. La verdad absoluta ha sido suprimida a verdades medias, subjetivas y de interpretación variada. La autoridad de la iglesia en el Occidente está perdiendo fuerza; pastores están renunciando por decenas; en algunos lugares pastores están quitándose la vida.

Podríamos pensar al escuchar este tema de ciudades transformadas por una iglesia que ora, que si la iglesia ora toda la ciudad vendrá arrepentida a los pies de Jesús. Nuestro mensaje como iglesia es para que esto suceda, pero vemos la arrogancia, insensatez y rebeldía de muchos que no se doblegan ante tal mensaje.

Entonces, tenemos que entender que una iglesia que ora en el Espíritu, que sus integrantes mantienen un corazón limpio, que su mente ha sido transformada y que cuando oran lo hacen con la confianza de que Dios contestará porque piden de acuerdo a la voluntad de Dios, es una iglesia que las puertas del infierno no la pueden detener. Sus integrantes tienen la paz de Dios reinando en sus corazones y esa paz sobrepasa todo entendimiento.

Jeremías 29:7 «Orad por la paz de su ciudad».

Nuestras ciudades, vecinos y conocidos tiene que saber que la iglesia no negocia sus valores pero a la vez, no importa cuáles sean sus necesidades, la iglesia está siempre lista, disponible y ansiosa en ayudarles.

La oración es la vida de la iglesia y esta promueve una cultura de oración porque sabe que Dios da resultados extraordinarios. Cuando se ora por la paz de la ciudad, Dios prepara los corazones de las personas, los hace sensibles a la voz del Espíritu Santo y cuando la iglesia habla el mensaje del evangelio, las vidas son compungidas e impulsadas a recibir a Jesús en sus corazones.

La iglesia tiene que continuar siendo desafiante, sólida, bíblica, relevante. Tiene que amar, restaurar, perdonar pero a la vez, tiene que ser precisa, directa. La verdad del evangelio no se puede negociar a cambio de la simpatía de la gente; el evangelio de Jesús no es negocio para lucrarse. Iglesia, tú sigues siendo la luz y la sal del mundo. Que tu luz siga brillando y que tu sal sigua sazonando a este mundo.

«Piensa y Acciona»

Nacho

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