¿Cómo puede la iglesia mantenenrse firme ante los cambios que afectan la fe y los principios?
La iglesia establecida por Cristo Jesús ha sido perseguida a través de toda su historia. Primero, por los judíos religiosos, luego por Roma a través de sus emperadores, falsos maestros infiltrados en las diferentes localidades donde la iglesia era establecida, las diferentes líneas de pensamiento y conducta. ¿Cómo la iglesia combatió todo esto? Lo hizo manifestando su unidad, manteniendo el enfoque, y comprometidos con la misión. Es esta fórmula la que la iglesia de hoy necesita seguir usando para mantener el paso firme a través de todos los turbulentos cambios que seguirán levantándose.
Unidad
Cristo en su oración sacerdotal le pidió al Padre que todos aquellos que creyeran en él fueran uno y como resultado, el mundo creería en Jesús como el Hijo de Dios (Juan 17:21,23). El apóstol Pablo le aconsejó a los hermanos de Éfeso a que mantuvieran la unidad del Espíritu (Efesios 4:3). El Espíritu Santo descendió en Pentecostés como resultado de la promesa del Padre y también por la unidad de los allí congregados.
La unidad de la iglesia no es en sentido literal porque la iglesia está regada por todas partes del mundo (las congregaciones locales pueden y deben manifestar la unidad en sentido físico y de propósito), es en el sentido de propósito conscientes del llamado de Dios. Se manifiesta en el cuidado de los unos por los otros, en el interés por el bienestar de todos, en reconocer cuál es el lugar en el cuerpo donde cada uno puede manifestar sus habilidades y talentos otorgados por Dios. La unidad echa fuera el orgullo, la arrogancia, la división y todo aquello que socaba dicha unidad.
Manteniendo el enfoque
Fijemos la mirada en Jesús, el iniciador y perfeccionador de nuestra fe […]
Hebreos 12:2a
El enfoque de la iglesia debe estar en Jesús y en la misión de la Gran Comisión: predicar y hacer discipulos en todas las naciones (Mateo 28:19; Marcos 16:15). Cuando se desató la persecusión contra la iglesia, registrado en el libro de Hechos, los cristianos iban predicando el evangelio por todas partes. Nada los pudo detener pues nunca perdieron su enfoque.
Las líneas de pensamiento y conductas que están en las agendas de la sociedad, del gobierno, y de la escuela pueden ser combatidas en marchas, llegando a las diferentes agencias gubernamentales y de otras manera, pero nada más eficaz que una iglesia enfocada en su misión manteniendo la verdad bíblica. La predicación bíblica, la oración y la enseñanza mantuvieron a la iglesia firme en medio de todos los cambios.
Compromiso
Pablo dijo lo siguiente, «me esforcé en anunciar el evangelio, no donde Cristo ya era conocido…» (Romanos 15:20). La iglesia tiene un compromiso y esto es lo que debe de llenar su agenda: ¡Predicar a Cristo en todo lugar!
Cuando la iglesia predica y enseña el mensaje Cristocéntrico, esa palabra hace cambios extraordinarios en aquellos que le prestan atención y la reciben. El compromiso de la iglesia no da espacio para negociar los principios y valores morales establecidos en la Escritura.
¿Puede la iglesia mantenerse firme en tiempos de cambios? ¡Seguro que sí puede!
“Piensa y Acciona”
Nacho