Génesis 2: 24 ha sido la base de este escrito compuesto de varias partes las cuales han sido: la singularidad en el matrimonio, el abandono de lo conocido, la igualdad y la independencia. Dios en su infinita sabiduría diseño el matrimonio para que fuera la base de la sociedad.

“El matrimonio es importante socialmente puesto que, como institución, permite el surgimiento de una nueva generación y porque crea una red de apoyo y colaboración entre la pareja que favorecerá su supervivencia, no solo material, sino psicológica y espiritual, ante los desafíos de una época determinada “ (familia.anahuac.mx).

La iglesia tiene una gran responsabilidad delegada en sus líderes de formar mediante una orientación y educación bien intencionada, hombres y mujeres que puedan llegar al matrimonio con una mentalidad clara de lo que este es bíblicamente.

¿Por dónde comenzamos?
Se comienza con un diálogo con la juventud permitiéndoles expresarse libremente en cuanto a su manera de ver el matrimonio, su interpretación del noviazgo y la amistad. Es una conversación de rompimiento de hielo para tener una idea clara y así poder planear hacia dónde debe ir dirigida la orientación. Los niños que van creciendo deben convertirse en el foco principal de esta formación. Los mayorcitos ya van creando en sus mentes ideas y conceptos de acuerdo a lo que van observando de sus mayores.
Esa conversación no sólo debe ir dirigida a los jóvenes y niños, tiene que estar dirigida también a los adultos. Algunos ya están casados, otros posiblemente divorciados y otros solteros. De estos grupos algunos por causa de experiencias dolorosas, tendrán un concepto muy negativo del matrimonio. Deben ser escuchados para saber hacia dónde debe ir dirigida la formación.

No basta con predicaciones bien intencionadas, se necesitan talleres, conferencias, entrevistas, conversaciones individuales y todo recurso que sea beneficioso para esta formación. Lo más difícil será comenzar, pero la perseverancia y la buena planificación te ayudarán en esta valiosa asignación. Job 8:7 dice: «Aunque comenzaste con poco, terminarás con mucho» (NTV). Otra versión dice: Y aunque tu principio haya sido pequeño, tu postrer estado será muy grande (RV60)

Necesitamos una sociedad sólida en principios y valores morales y para lograrlo se requiere de familias bien formadas e iglesias enfocadas en esa formación.

“Piensa y Reflexiona”

Nacho

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