¡Que mucho trabajo y energía has gastado en querer cambiar circunstancias, personas y situaciones y ha sido en vano! Te quiero decir que no estás solo, ya que son muchos más los que atraviesan por esto diariamente.
¿Te imaginas ser un líder que has dado todo y al final veas que tu esfuerzo, a tu parecer, fue en vano? Esa es la historia de un líder llamado Josué quien fue el que sustituyó a Moisés liderando el pueblo de Israel. Los dirigió por espacio de 40 años a través del desierto y en la conquista de Canaán. Al final de sus días, reunió al pueblo para tener un recuento de lo que Dios había hecho durante esos 40 años. Terminando su discurso, le dice al pueblo:
…, elijan ustedes mismos a quiénes van a servir … Por mi parte, mi familia y yo serviremos al Señor.
(Josué 24:15)

¿Cómo es posible que después de tanto tiempo, el pueblo tuviera un dilema de a qué dios adoraría? ¿No les había guiado, cuidado y provisto de todo el Dios de los cielos?
Nos toca a nosotros decidir en quién o en qué utilizaremos nuestras energías y habilidades. Queremos impactar vidas, deseamos hacer la diferencia en la vida de otros, anhelamos ver a otros crecer en todas las áreas de la vida, pero debemos preguntarnos hasta dónde llegamos o por cuánto tiempo seguimos. Dios en su sabiduría infinita puso el sentido del tiempo en la mente de los seres humanos y nos toca a nosotros identificar el momento adecuado de invertir en otros. Cuando lo haces, ese tiempo de provecho rinde frutos alentadores en el futuro.
Hoy puedes hacer un alto en tu caminar diario y hacer un análisis preguntándote en quién o en qué estás invirtiendo. Si el resultado de este análisis es negativo, debes entonces tomar la determinación de detener todo. Posiblemente será cortar una amistad, dejar de invertir, terminar una relación o cambiar estrategias.
Hoy el Señor te hace una invitación a que le pidas sabiduría y discernimiento para que puedas vivir una vida provechosa que impacte a otros pero que también puedas identificar, cuál es el terreno fértil en el cual has de sembrar.
¡Piensa y Acciona!
Nacho